domingo, 25 de julio de 2010

SOCIEDAD EN MOVIMIENTO

 
Educación! ¡Educación! ¡Educación!

 

Fueron las tres propuestas que hizo Tony Blair al pueblo de Inglaterra durante su toma de posesión como primer ministro de ese país. ¡Y qué razón tenía el señor Blair! Pues sólo puede transitar una sociedad hacia su desarrollo si se nutre con educación de calidad. Todos los mexicanos elevemos el mismo grito y exijamos: ¡Educación! ¡Educación! ¡Educación!, a nuestras autoridades, al sindicato de maestros y a las instituciones educativas de nuestro país. Sí, educación de calidad que prepare una juventud capaz de insertarse exitosamente en un mundo exigente, competitivo e innovador; educación que forme buenos mexicanos y transmita los valores universales, conducentes al bien ser, al bien estar, y no sólo al bien tener como propósito en la vida. Educación que oriente a la persona hacia la trascendencia, la solidaridad y a la entrega desinteresada hacia los demás. Una educación formadora de líderes y no sólo de seguidores, que ayude a disminuir en México la enorme brecha de la desigualdad; educación que provea de herramientas intelectuales a quienes nacen en la pobreza, para superarla a través de su esfuerzo. ¡Educación! ¡Educación! Educación! Todos los mexicanos debemos lanzar este grito desde lo más hondo de nuestros pechos.


Tenemos razón para sentirnos a disgusto con nuestro sistema educativo y para muestra basta un botón:


A nivel nacional, nuestro gasto en educación se está aproximado poco a poco al ocho por ciento del Producto Interno Bruto, objetivo que nos sitúa en la misma línea de los países desarrollados, pero el problema es la forma irracional en que se despilfarran esos recursos.


La calidad de la educación es lamentable y así lo demuestran los estudios comparativos a nivel nacional e internacional. Según lo señala la prestigiada institución Mexicanos Primero, en lo que toca a matemáticas (prueba ENLACE 2008) el 22 por ciento de los alumnos evaluados en sexto año de primaria están ubicados en el nivel "insuficiente" y si revisamos el tercer año de la secundaria y el último de bachillerato, el nivel de insuficiencia alcanza el 55.1 por ciento y el 46.5 por ciento, respectivamente. México participa, como país miembro de la OCDE, en el Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes, PISA, por sus siglas en inglés. En el año 2006 el 56 por ciento de los estudiantes mexicanos que resolvieron la prueba de evaluación se ubicaron en los niveles 0 y 1, es decir, que no cumplen con las habilidades mínimas, en términos académicos, requeridas para enfrentar las demandas del mundo contemporáneo.


Las deficiencias en materia de calidad educativa, según se señala en el diagnóstico hecho en el proyecto México a Debate, son un problema general, pero ésta se expresa de manera diferenciada en los distintos tipos de escuelas. En lo que respecta a la educación primaria, hay diferencias abismales entre los promedios alcanzados por los estudiantes de escuelas particulares y los correspondientes al promedio de las escuelas en zonas indígenas. En el nivel de secundaria el mayor contraste se encuentra al comparar las escuelas particulares con las telesecundarias.


Como país, a la luz de lo anterior, nos debemos cuestionar: ¿podremos ser competitivos e innovadores? ¿Podremos formar buenos ciudadanos? ¿Podremos sacar de la pobreza a la mitad de la población? ¿Podremos evitar que nuestros niños y jóvenes caigan en manos del crimen organizado?


Necesitamos hacer muchas cosas, no sólo el gobierno y el SNTE, también la sociedad, incluidos los padres de familia y los alumnos.


Exijamos una educación de calidad, evitemos la arbitrariedad o la "buena voluntad" del sindicato, porque es un derecho de la sociedad explícito en la Constitución mexicana. Propiciemos una educación de calidad que llegue a las escuelas privadas, a las rurales y a las indígenas; que los maestros más capaces ocupen las plazas, y sea una regla la evaluación continua tanto de ellos como la de las escuelas, supervisada por la sociedad. Demandemos maestros con elevadas calificaciones que reciban el reconocimiento de la sociedad y una remuneración basada en resultados; cero tolerancia al ausentismo docente. Exhortemos a que la SEP ejerza su función de Secretaría de Educación Pública, y el Sindicato actúe en defensa de sus agremiados, no desvíe sus intereses hacia la política nacional y rinda cuentas claras en el uso de los recursos que recibe del Estado. Promovamos el involucramiento de los padres de familia en la educación de sus hijos a través de su participación en los consejos escolares. Rechacemos el modelo de memorización y optemos por la promoción de un modelo basado en el razonamiento, la investigación y la innovación, orientada a la preparación de los alumnos hacia los retos del futuro, en el mundo que les tocará vivir, pero sin descuido de la enseñanza en los principios y las raíces que nos identifican como mexicanos. Exijamos la vinculación de las universidades y las escuelas técnicas con el sector productivo.


Bien decía Fernando Savater: "¿Sabe cuál es el más notable efecto de la buena educación? Despertar el apetito de más educación, de nuevos aprendizajes y enseñanzas. El bien educado sabe que nunca lo está del todo, pero que lo está lo suficiente como para querer estarlo más".


Efectivamente, la educación concluye hasta que termina la vida.

 


 

 

Se ha puesto de moda, una moda muy desafortunada –por decirlo de alguna manera-, vituperar a México.  Algunos se trepan a las aciagas declaraciones del entrenador de nuestra selección de fútbol (sobre las cuales ya pidió perdón con hombría); otros circulan correos electrónicos  donde señalan todo lo que sufre nuestro México querido, pronosticando un futuro desastroso. El  diagnóstico es cierto, México pasa por un mal momento, muy malo, el peor, quizá, de los tres cuartos de siglo que me ha tocado, para mi fortuna, vivir en él; pero también he visto a seres muy  cercanos a mí pasar por momentos muy malos, angustiosos, y no por eso pensé en calumniarlos y romper mi relación con ellos.  La pregunta que me hice en aquel momento fue: ¿En qué te puedo ayudar? Y la misma pregunta me hago en relación a México ¿En qué te puedo ayudar? Algunos, los menos, buscarán destino en el extranjero. Otros, la gran mayoría de los  mexicanos, yo entre ellos, continuaremos viviendo en nuestro país, junto a nuestras familias y cerca de nuestras amistades, luchando contra todo lo que haya que luchar y disfrutando de lo que haya que disfrutar. México de mis amores ¿En qué te puedo ayudar?

Dice un refrán popular que "cada quien habla de la feria como le fue en ella". Yo hablo de la tierra en la que he vivido y disfrutado mis setenta y seis años de edad. Un México en donde he conseguido todo lo que tengo. Mi familia, lo más preciado -cinco hijos y seis nietos-, quienes con la bendición de Dios vivimos en la siempre difícil, bella, e histórica Ciudad de México, con su maravilloso Bosque de Chapultepec, que me acoge con gran frecuencia a las siete de la mañana para caminar por sus calzadas. ¿Qué haría yo sin sus árboles centenarios y sin su lago? Desde ahí disfruto el amanecer, porque el sol se levanta muy cerca, a la izquierda de nuestros volcanes  Iztacíhuatl y Popocatépetl ¿Qué haría yo sin esos maravillosos guardianes, hoy  cubiertos de nieve y más hermosos que nunca? ¿Y qué haría yo sin nuestro Centro Histórico, sin nuestra Alameda, sin la calle de Madero? ¿Qué sería de México sin el Zócalo, sin  la maravillosa catedral -que es parte de nuestra historia y de nuestra cultura-, y sin sus majestuosos palacios, donde cada 15 de septiembre la muchedumbre vibra  de emoción?


Dios ha sido bueno conmigo y me ha permitido conocer muchos, pero muchos países. También he conocido y he disfrutado hasta las lágrimas la belleza de Michoacán, de Oaxaca y Zacatecas, de San Cristóbal de las Casas y de  Puebla; de las playas de Acapulco, Cancún y Mazatlán. La alegría jarocha de Veracruz, la reciedumbre de Monterrey, la personalidad única de Mérida, la calma de Campeche. Y podría mencionar muchos otros lugares, maravillosos lugares de nuestra tierra.


Litorales como los de México son difíciles de encontrar; cultura milenaria con el mensaje profundo de sus templos y pirámides, no abunda por doquier;  edificios majestuosos que recuerdan nuestra época colonial, son, algunos, patrimonio de la humanidad. Muy pocos países en el mundo reúnen las riquezas de las que México dispone, y que nosotros tenemos alrededor.


Yo estudié, gratuitamente, en la UNAM, mi querida Universidad en donde además impartí cátedra durante veinticinco años, disfrutando cada una de las clases a través del contacto con mis alumnos. Tuve la oportunidad de practicar exitosamente la contaduría pública a partir de los diecisiete años de edad en el Despacho Roberto Casas Alatriste, de grata memoria, donde aprendí no sólo los secretos de mi profesión, sino los grandes valores que deben ser guía de una vida digna. Ocupé puestos de importancia en el sector privado y en las organizaciones de la sociedad civil. Mi país, mi querido México, pagó con creces mi esfuerzo. Estoy convencido de que hubiese sido difícil lograr lo mismo en otro país.


He disfrutado y sigo disfrutando las canciones de Agustín Lara, de José Alfredo Jiménez y  Armando Manzanero, entre otros grandes canta autores. Escucho con verdadero placer a Toña la Negra, a Pedro Vargas,  a Jorge Negrete y Pedro Infante, algunos entre tantos y tantos artistas que me recuerdan mi maravillosa y alegre juventud; genios creadores de la música  que llevaba de serenata  los sábados en la noche a la niña de mis ojos. Disfruto  de nuestros escamoles,  nuestros chiles en nogada, nuestro cabrito norteño, nuestro mole negro, nuestro tequila y nuestra cerveza. Qué decir de las películas de Cantinflas, de Joaquín Pardavé y de María Félix, que sigo gozando intensamente a pesar de que algunas las conozco casi de memoria.


México de mis recuerdos, México de mi presente, lo único que puedo decirte es lo mucho que te quiero y que hoy, más que nunca, estoy listo para luchar por tu futuro digno y nunca para denigrarte ¡Dios me dará fuerzas para llegar al fin de esta carrera!



Salinas y Camacho se disputan el país

 

Federico Müggenburg

julio / 2010
 

Los primeros datos que arrojó el resultado electoral del domingo 4 de julio apuntaron a que los pronósticos inducidos por los medios de comunicación masiva en el sentido de que se confirmaría la "marcha arrolladora" del PRI hacia la recuperación de la presidencia mexicana no son tan firmes ni tan reales como parecía.

Todo esto se confirmaba con el anuncio del "carro completo en 2010", "faltando solamente la joya de la corona en 2011", en alusión a la gubernatura del Estado de México. Sin embargo, los hechos confirman la equivocación del fantástico pronóstico.

Dos estrategias contrapuestas que parecen subordinar cualquier otra posibilidad se van configurando en la expresión de los "nodos", novedosas figuras significativas que se originan en los procesos de transición, cuando el poder del "núcleo autoritario" del viejo sistema se fractura, desplazando y repartiendo el poder hacia diversos "nodos", resultando así la nueva manifestación de poder político en su camino hacia un nuevo sistema en ciernes.

Dos poderosos "nodos", comparables con "ciclones políticos", emergen ahora como los protagonistas que opacan y subordinan a un tercero en la lucha por la conquista de la presidencia.

El nodo comandado por Carlos Salinas de Gortari parece haber definido a su candidato en Enrique Peña Nieto, y el impulsado por Víctor Manuel Camacho Solís parece inclinarse por Marcelo Ebrard Casaubon, aunque tiene repuestos, por lo que pudiera ofrecerse, en las personas de Juan Ramón de la Fuente y José Woldenberg. Un tercer nodo muy debilitado, el de Felipe Calderón, todavía no define, aunque en la lista hay más de seis interesados.

La novedad de la reciente elección de 12 gobernadores fue la propuesta de las "coaliciones" de PAN y PRD, con candidatos procedentes del PRI, que provocaron desgarres, confusiones y rupturas entre coaligados, contrincantes y electores. Lo acontecido parece indicar que fue una estrategia diseñada por Camacho.

Al haber obtenido el triunfo en Oaxaca, Puebla y Sinaloa, (con  discusiones en Hidalgo, Veracruz y Durango) ahora lanza el proyecto para el Estado de México en 2011. Lo que pudiera resultar sería un anuncio para condicionar la presidencial de 2012. Llama poderosamente la atención la posición titubeante del "duopolio" televisivo, que tenía una definida actitud en favor del PRI hasta el día de las elecciones.

Lo que empieza a transparentarse es una titánica lucha estratégica entre el proyecto de Salinas y el de Camacho. Pesan también los rencores de Camacho por su frustrada candidatura, cuando Salinas destapó a Luis Donaldo Colosio. Hoy, en revancha, se vuelven a enfrentar en un proyecto de recuperación del "control" del país.

Las diferencias ideológicas entre Salinas y Camacho no parecen ser tan profundas, debido a que tanto el PRI como el PRD son miembros de la Internacional Socialista. Cuauhtémoc Cárdenas y Beatriz Paredes son vicepresidentes de dicha internacional, que hoy ofrece el proyecto diseñado por Felipe González hace años, llamado "Gobernanza Global Socialdemócrata", que alejada de los principios de Carlos Marx, se ha inclinado por los de Federico Engels.

Ya no es la "propiedad privada" el objeto enfocado a ser destruido, considerado como "la causa de la injusticia y la explotación", teoría que estuvo vigente por más de un siglo entre los militantes del marxismo. Ahora es la "familia monogámica" el objetivo a destruir, identificada por Engels en su libro "El origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado", escrito en 1884, en el que señala: "El primer antagonismo de clases de la historia coincide con el desarrollo del antagonismo entre el hombre y la mujer unidos en matrimonio monógamo, y la primera opresión de una clase por otra con la del sexo femenino por el masculino".

La avasalladora campaña del feminismo radicalizado y su proyecto "liberador", y todo lo que se implica en la promoción de la "cultura de la muerte" (desintegración del matrimonio, permisivismo legal ilimitado para acabar con la vida del no nacido, corrupción de las fuentes de la vida, invención de formas antinaturales de familia, mecanismos legales para despenalizar la eutanasia, etcétera) promovidas por la Organización de las Naciones Unidas y una multiplicidad de ONG, sólidamente financiadas por "fundaciones progresistas" y la misma Internacional Socialista, son elementos comunes a estos dos conglomerados políticos, expresados en "nodos políticos" que se disputan el control del país.

Es verdad que entre ellos matizan las cosas, según las conveniencias del momento. Hay gobernadores priístas, que en el último año han impulsado legislaciones que limitan la permisividad del aborto en un importante número de estados.

En cambio, los perredistas en el Distrito Federal han aprovechado su mayoría legislativa para ir a fondo en la despenalización del aborto y la promoción de los llamados "matrimonios con personas del mismo sexo" y la adopción de "hijos" en esas condiciones. Además anunciarán muy pronto la promoción de la despenalización de la eutanasia.

Asimismo, presentarán algunas diferencias en sus planteamientos económicos, pero no tan obviamente identificables, como hoy ocurre en las campañas electorales en Gran Bretaña, España, Francia, Alemania, Brasil, Chile y los mismos Estados Unidos de América.

Ha venido sucediendo que los principios postulados por los partidos adheridos a la Internacional Demócrata de Centro, antes Demócrata Cristiana, se diluyen en una especie de "social-tecnocracia", muy afín a la "socialdemocracia" y así se borran las opciones políticas que no coinciden con ese proyecto. En México, parece que ya entramos en ese atolladero y el usufructo es la pérdida de la opción de signo trascendente y la caída en un dualismo de carácter regresivo al viejo sistema.

 

 

 



La desvergüenza del PRI

 

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

29/marzo/2010

 

Ayer, como cotidianamente lo hago, me senté frente a la computadora, abrí el navegador y empecé a leer las noticias del Universal.  De entrada, resaltó  inmediatamente una nota que me provocó inmediatamente risa, pero una risa burlona y sarcástica.  La nota en cuestión dice:

 

"Esclarecer destino de bienes incautados, exige PRI

 

domingo 28 de marzo, 04:00 AM

 

(Resumen) MEXICO, D.F., marzo 27 (EL UNIVERSAL).- La bancada del PRI en la Cámara de Diputados exigió al gobierno federal un informe pormenorizado de los ingresos y destino final del efectivo y bienes materiales del Sistema de Administración y Enajenación de Bienes (SAE), así como garantizar que no se utilicen electoralmente o en beneficio de particulares."

 

Así arrancaba la nota, ya después desarrollaba la argumentación correspondiente, pero esa entrada fue la que provocó que me desgañitara de risa.

 

Inmediatamente, sin querer queriendo, se me agolpó en la mente el recuerdo de tantas tropelías que ejecutó impunemente la Trinca Infernal (PNR-PRM-PRI).  Disponían a discreción de todo, ya fuera incautado o no, cuántas fortunas se amasaron de ese modo ¿o no priístas?  Pero ahora se quieren dar baños de pureza, exigiendo cuentas de lo que ellos durante setenta años no nunca hicieron, con el agravante de que nadie se los exigía, pues ellos era juez y parte.

 

Continua la nota: "Con base en los registros que el SAE envía a la Cámara baja, en 2009 obtuvo ingresos por más de mil millones de pesos, y recibió para su custodia 7 mil 477 inmuebles, cuyo destino se desconoce. El diputado Carlos Oznerol Pacheco dijo que 'se sabe que se adjudican vehículos a los ayuntamientos, pero se afirma que los mejores y el mayor número se otorgan a los que gobiernan alcaldes del partido del gobierno y lo mismo ocurre con enseres de amplia necesidad popular, para ello necesitamos conocer el detalle del objeto y del destino'".

 

Claro que continúa mi risa, escuchar eso de un priísta, tal pareciera que el PRI está reclamando dado que ellos fueron incólumes ante las no pocas tentaciones de llevarse lo ajeno.  Quien puede olvidar que no sólo alcaldes, o funcionarios de alto nivel, sino empleados de niveles bajos, pero protegidos por los de alto rango al que servían, se llenaban las bolsas de dinero, y sus casas de artículos incautados o no.

 

Continuando con la desvergonzada reclamación, dijo que: " a pesar de que el SAE envía a la Cámara baja reportes constantes sobre lo que recibe "en ningún lado se reporta el número total de vehículos a su cargo (que suman decenas o centenas de miles), bienes electrónicos, computadoras, equipos de sonido y audio, ropa y alimentos, derivados de los golpes al contrabando, ni mucho menos de cómo se asignan".

 

En la revisión de la Cuenta Pública 2008, la Auditoría Superior de la Federación determinó que el SAE realiza un deficiente registro de los objetos y propiedades en custodia, al no proporcionar "características esenciales para su debida identificación" excluyendo aspectos importantes como el estado físico en el que están.  

 

A los que hemos vivido la mayor parte de nuestras vidas bajo la dictadura de un gobierno hegemónico, como el ejercido por la Trinca Infernal, no podemos, es más no debemos tragarnos esa hipócrita posición, hoy asumida por el PRI.  Se quieren dar baños de una pureza que no les queda, ¡hipócritas!

 

Cuantas fortunas surgieron de tantas prácticas corruptas, no sólo de esa que ahora critican, ¡hipócritas!  Que vayan a engañar a su abuela, a ver si les cree, aunque estoy seguro de que ni ella.  ¡Farsantes!

 

 

 

 



Husmeando por aquí y por allá

 

Por: Lucrecia Rego de Planas 

Fuente: Catholic.net

Abril / 2010

 

Hace unos días metiendo las narices y los ojos en varias publicaciones, y como sucede comúnmente cuando anda uno en esos menesteres, me encontré un artículo que llamó mi atención en forma especial. 

 

El mencionado artículo, cuya autoría se debe a Lucrecia Rego de Planas, como tema central era sobre la educación, específicamente sobre los maestros. 

 

Como desde hace ya un buen tiempo se ubicó a la educación como uno de los principales problemas a resolver en nuestra precaria organización, ya que se le considera que su deficiencia sea la principal causa del azote que padecemos actualmente: la delincuencia organizada.

 

Además, como principales culpables de esa gran deficiencia en la educación, se ubican como principales culpables a los maestros, con mayor razón atrajo mi atención el referido artículo.

 

 

¿Quién secuestró a los maestros? 2a Parte (de contadores, psicólogos y pedagogos)
Nuestros queridos y sabios educadores católicos, sacerdotes y religiosas pertenecientes a afamadas congregaciones con una tradición educativa de siglos, se dejaron persuadir.

 

 

II. TRES INFLUENCIAS MORTÍFERAS PARA LA EDUCACIÓN: LOS CONTADORES, LOS PSICÓLOGOS Y LOS PEDAGOGOS


Hace veinte años estos personajes no existían en las escuelas (al menos en mi escuela) y las cosas iban bastante mejor que ahora. Por lo menos, los niños aprendían lo que debían aprender y terminaban la tarea en menos de veinte minutos.


Coincidiendo con la llegada de estas personas (contadores, psicólogos y pedagogos), el aprendizaje empezó a declinar, así que... supongo que algo tendrán que ver en el asunto.

 


LOS CONTADORES


Analicemos primero a los CONTADORES... ¿cómo ha sido su colaboración para destruir la excelencia educativa que antaño buscaban muchas instituciones, entre las que estaba el colegio de mis niños y muchos otros colegios católicos?


Con el término "contadores" no me refiero a los profesionistas que estudiaron Contaduría en la Universidad y que llevan los estados financieros en las empresas. No, no me refiero a ellos. Me refiero a otro tipo de "contadores", esos siniestros personajes que se dedican a contar las cosas, cualquier cosa: dinero, alumnos, escuelas, canchas de fútbol, computadoras... lo que sea... y concluyen invariablemente, con sus cuentas, que siempre es mejor el que tiene más (de lo que sea).


La influencia de los contadores fue terrible, pues... haciendo sus números... convencieron a los grandes educadores de que, para demostrarle al mundo que ellos eran "los mejores educadores" tenían que tener más escuelas, con más alumnos, más canchas de fútbol, más computadoras y, por supuesto, más utilidades financieras (números grandes en todo).


Nuestros queridos y sabios educadores católicos, sacerdotes y religiosas pertenecientes a afamadas congregaciones con una tradición educativa de siglos, se dejaron persuadir... ilusionados en un principio con llevar a más y más almas al contacto con la fe católica a través de sus muchos colegios. Después la persuasión creció más... al ver también los grandes números financieros que les acarrearía la multiplicación de sus locales educativos por todo lo largo y ancho del mundo.


¿Qué sucedió? Lo que tenía que suceder: empezaron a abrir colegios como si de franquicias de McDonalds se tratara. El problema, claro, fue que no es lo mismo aprender a hacer hamburguesas que aprender a educar a un niño.


Es humanamente imposible que 200 sacerdotes (por más sabios y santos que sean) puedan supervisar y controlar lo que sucede en 8000 colegios y 50 universidades.


Pero... orgullosos y embelesados con los grandes números (que podemos ver publicados en todos sus folletos) muy pronto dejaron que prevaleciera la cantidad sobre la calidad. Olvidaron su carisma educativo que decía que sus escuelas fueron fundadas para formar niños sabios y santos, verdaderos hombres cristianos, amantes del saber, buscadores de la verdad, capaces de transformar la cultura, pues... al tener que contratar maestros de todo tipo, sin mayor selección, para poder "medio-atender" a los cientos de miles de alumnos, muy pronto limitaron su acción educadora a cumplir con el mínimo requerido por las leyes educativas de cada país y en "sacar horneadas de alumnos" cada año, que supieran más o menos lo indispensable para sobrevivir en la Universidad.


Y digo "más o menos", porque ni siquiera eso se está consiguiendo. Las Universidades, al estar recibiendo alumnos pésimamente preparados, han tenido que inventarse una materia "cero", en la que les intentan enseñar a los alumnos las bases matemáticas indispensables que debieron aprender en primero de secundaria.


La escuela católica, gracias a los "contadores", ya no se preocupa de cumplir con su misión de formar hombres con sed por conocer la Verdad y alcanzar la Sabiduría. Se ha convertido en una fábrica de niños "capacitados" y "competentes" para insertarse en una sociedad pragmática en la cual se busca el éxito fácil y sobre todo el utilitarismo económico.


El ideal de la escuela católica para sus egresados, ya no es el caballero cristiano, honrado, trabajador, estudioso, sabio y santo, sino simplemente un homo faber, industrioso, productivo, eficiente y consumidor.


Pero la labor de los contadores no sólo quedó en contar el número de escuelas y canchas de futbol, sino que también decidieron contar, en cada escuela, el número de "placas de bronce" que tenían colgadas en el muro de entrada al plantel. Me refiero a las múltiples certificaciones nacionales e internacionales que están de moda y que debe tener (según el criterio de los contadores) cualquier escuela de prestigio. Con la inclusión de las escuelas en las certificaciones, se les obligó a asumir un modelo educativo "moderno" que tiene un bajísimo nivel académico. Más adelante hablaré de él.


Señores contadores: con sus conteos y sus folletos publicitarios llenos de grandes números y elegantes certificaciones, han deformado los verdaderos objetivos de la educación. Si mis hijos no saben ahora cómo resolver sus tareas, en muy buena parte se los debo a ustedes.



LOS PSICÓLOGOS


Pasemos a los segundos implicados, terribles y dañinos implicados en el deterioro escolar: LOS PSICÓLOGOS

¿Qué tienen que ver los psicólogos con el deterioro de la enseñanza? Mucho.


En primer lugar, no sé bien porqué los metieron en las escuelas. Hacían mucho menos daño antes, cuando estaban fuera, en sus consultorios, encargados solamente de los exámenes de admisión (que me parecen muy bien) en la época de inscripciones. Y sólo les llegaban, en medio del año, los casos de alumnos problema. Cuando así era, le hacían daño sólo a los alumnos problema, que ya eran de por sí un problema, así que su labor no hacía mayor mella en la institución educativa.


Pero ahora... la moda dicta que hay que tener un psicólogo de planta en la escuela. Y los pobres psicólogos, para justificar su puesto y su sueldo, se sienten comprometidos a encontrar un niño problema en cada uno de los alumnos.


Si ven a un niño tímido... seguramente fue un niño no deseado por su madre en el embarazo.

Si ven a un niño violento... seguramente es porque su padre es alcohólico y abusa de él.

Si ven a un niño flojo... con toda seguridad es que su madre no le presta atención.

Si ven a un niño soñador y pensativo... seguro tiene ADHD... hay que medicarlo.

Si ven a un niño inquieto y activo... quiere llamar la atención de sus compañeros

Si ven a un niño solitario... es porque se siente rechazado.

Si ven a un niño que obtiene puro sobresaliente... seguro es porque lo presionan demasiado en su casa.

Si el niño reprueba varias asignaturas, es porque está pasando por un momento de tensión familiar.

Si no sabe escribir, tiene dislexia. Si hace los números al revés, tiene dislalia; si no saber sumar,

discalculia. Si no quiere correr, seguro tiene distrofia.

Si come rápido su almuerzo a la hora del recreo, es porque sufre de ansiedad. Si no se lo come... seguro tiene anorexia.


De esa manera, todos los alumnos (absolutamente todos) necesitan tratamientos y terapias, que le aseguran al psicólogo su puesto, su sueldo y además un futuro lleno de bonanza por las terapias extra escolares que imparte... por periodos interminables... a los niños y, por supuesto, a los familiares de los niños.


Ahí está el problema con los psicólogos: ven como enfermedades los defectos, errores y pecados y con eso quitan toda la responsabilidad al alumno. Los maestros ya no pueden regañarlos, llamarles la atención o castigarlos, pues eso sería tan ridículo como castigar a alguien porque le dio varicela.


El resultado de la invasión de psicólogos en las escuelas... niños ingobernables, violencia en las aulas, faltas de respeto a la autoridad... pues está prohibido prohibir, está prohibido regañar... está prohibido castigar... ya que todos los niños están psicológicamente enfermos.


Pero no son culpables los psicólogos, como individuos, sino la Psicología en sí misma. La única culpa de los psicólogos es haber estudiado una carrera dedicada a una pseudociencia que está mal fundamentada desde sus mismos orígenes.


Escojan la teoría psicológica que más les guste: Freud, Jung, Adler, Fromm o el mismo Frankl... el que quieran. No hay una sola corriente psicológica que contemple al hombre como lo que es: un ser creado por Dios, dotado de cuerpo y alma, con una naturaleza herida por el pecado, que habiendo sido redimido por Cristo, está llamado a alcanzar la vida eterna con la ayuda de la gracia.


Todas las corrientes psicológicas contemplan sólo al hombre terrestre (en sentido horizontal) y pretenden sólo guiarlo a una felicidad terrena, olvidando la eternidad. Con eso yerran absolutamente el camino, pues eliminan de sus terapias el valor del sufrimiento, del esfuerzo, de la entrega, del olvido de sí mismo y encaminan a sus pacientes por un camino de egoísmo... en el cual los obligan a mirarse sólo a sí mismos y a su bienestar personal . Un camino que va exactamente en sentido contrario al que nos ha enseñado Jesucristo para alcanzar la felicidad eterna: "El que quiera venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga"


El psicólogo trata de quitarle todas las cruces al niño y lo hace pensar primero en sí mismo y sólo en sí mismo. Olvidándose de Dios, pretenden tomar su lugar. Es imposible que puedan orientar al alma humana yendo en contra de las recomendaciones de su Creador.


Pero bueno... el asunto es que los psicólogos llegaron a las escuelas y parece ser que llegaron para quedarse, así que no nos queda otro remedio a las mamás, más que enseñar a nuestros hijos la responsabilidad de sus actos, de sus logros y yerros, y conseguir que nos crean, aunque en la escuela les digan constantemente que no son ellos los responsables, sino "el ambiente tan difícil que les ha tocado vivir".

 


LOS PEDAGOGOS


Pasemos al tercer grupo enemigo de la educación católica, el más nocivo de todos: Los PEDAGOGOS.


¿Por qué son tan malos?


En primer lugar, porque para que tenga razón de existir un pedagogo, forzosamente debe existir un mal maestro. Para justificar su existencia, no les ha quedado otro remedio más que pregonar a los cuatro vientos que todos los maestros son malos, que ningún maestro sabe enseñar, que los maestros son seres obtusos, impositivos y pasados de moda.


Su extensa labor de desacreditación del magisterio y de todas las técnicas tradicionales de enseñanza ha surtido efecto (un efecto abrumador) y han terminado desterrando de las aulas a los mejores maestros, ésos que sí enseñaban a los alumnos y han ocupado sus puestos, conociendo mucho del "desarrollo evolutivo del niño" y sin saber nada, absolutamente nada, de las materias que deben enseñar.


Con los maestros "obtusos, tradicionales, impositivos y pasados de moda", mis hijos (los seis mayores) aprendieron a contar a los tres años; a leer y escribir a los cuatro; a sumar y restar a los cinco; y a deletrear palabras complejas en inglés, a los seis. Además, claro, de saber, desde los tres años, los días de la semana, los meses del año, las estaciones, las partes del cuerpo, la lectura de las manecillas del reloj y las principales figuras geométricas.


El paso a la Primaria era sencillísimo, pues los niños llevaban ya tres largos años de haber dominado la lectura y estaban plenamente capacitados para poder leer, comprender y asimilar pequeñas historias que narraban la forma de vida del hombre prehistórico, la vida de los animales y las plantas, las divisiones del reino animal y vegetal, las partes del cuerpo humano, las señales de tránsito, las reglas de urbanidad y... muchas cosas más, que aparecían en esos "arcaicos" planes de estudio.


Llevando ya dos años de haber aprendido a sumar y restar, los niños en primero de primaria, antes de cumplir los siete años, eran capaces de hacer largos y rápidos cálculos mentales, de diez o quince operaciones en serie y se encontraban capacitados para aprender los fundamentos de la multiplicación.


Con la llegada de los pedagogos y sus "modernas" técnicas de enseñanza, basadas en el "desarrollo evolutivo del niño"... mi hijo de diez años (cuarto de primaria) apenas está empezando a dominar las tablas de multiplicar, lee trastabillando, sin puntuación ni entonación alguna; escribe con una letra terrible, sin respetar márgenes ni renglones y sin poner mayúsculas, acentos ni puntos. Por supuesto, tiene una noción bastante borrosa de cómo vivía el hombre primitivo y no tiene ni la mas remota idea de las divisiones del reino animal y vegetal (al parecer, los pedagogos eliminaron esos temas "difíciles" en los nuevos programas educativos). Lo más triste del asunto es que mi niño tiene muy buenas calificaciones... ¿cómo es esto posible? ¿en qué piensa la maestra cuando imprime en el cuaderno de mi hijo un sello de tinta que dice "¡ERES UN CAMPEÓN!" sobre una plana plagada de tachones y faltas de ortografía?


Es totalmente frustrante esa falta de exigencia en la forma de calificar, pues nos quitan todas las armas a los padres que queremos que nuestro hijo haga las cosas bien hechas.


Me ha sucedido cientos de veces que les he dicho:


- Vuelve a hacerlo. Si entregas eso tan mal hecho te van a poner un Cero grande y redondo!

- No... ma ... ¿cómo crees? ¡La maestra no se fija en eso!


Y... tristemente siempre han tenido razón. Al día siguiente llegan con su sello de "¡MUY BIEN HECHO!" sobre la tarea a la que yo le hubiera puesto cero y hubiera obligado a repetir.


Más adelante hablaré de los nefastos "sistemas modernos de evaluación". Ahora no me detendré en ellos.

LA PEDAGOGÍA NO TIENE LA CULPA


Aquí, la culpable del deterioro en la enseñanza no es la Pedagogía en sí (por lo que realmente es), sino los que se han autonombrado "pedagogos" por haber estudiado, durante cuatro años, las teorías de algunos que se adueñaron de la palabra "pedagogía".


La Pedagogía, como tal, no es nada moderno.


Existe... exactamente desde que el mundo es mundo. Dios mismo, el Creador de todo el Universo, es un magnífico pedagogo y lo podemos ver en las etapas que fue siguiendo en la Revelación. Jesucristo fue un magnífico pedagogo, por eso nos enseñaba en parábolas. San Pablo, otro pedagogo extraordinario... sabía que existen almas que pueden asimilar filetes y otras a las que hay que darles papillas. San Benito y su Regla, absolutamente pedagógica; San Juan Ma. Vianney... todas sus homilías son 100% pedagógicas; San Juan Bosco, San Alberto Hurtado, San Marcelino Champagnat, San Juan Bautista de La Salle... todos ellos sabían de Pedagogía, aplicaban la Pedagogía, sin haber leído jamás (gracias a Dios) ni a Piaget, ni a Dewey, ni a Sneill, ni a Marcuse, ni a ningún otro de la misma tribu.


En 1997 tuve que estudiar, siendo actuario matemático de profesión, un curso de posgrado en Pedagogía. Recuerdo que en cada clase me asombraba de la cantidad de terminajos extraños que usaban los pedagogos para nombrar las cosas más sencillas: "constructo", "taxonomía", "proceso metacognitivo" y otras cosas por el estilo... un lenguaje claramente complicado y antipedagógico.


Mientras tomaba mis clases, tratando de asimilar y recordar esos terminajos tan extraños, llegué a la conclusión de que ese lenguaje tan rebuscado lo utilizaban los pedagogos sólo para justificar un poco la existencia de su carrera, pues... después de largas explicaciones de los constructos, taxonomías, contenidos actitudinales y currículums estandarizados... llegaban a conclusiones demasiado obvias, a las que puede llegar cualquiera que no haya estudiado absolutamente nada: tales como que hay que planear, poner un objetivo concreto a la clase, dar el contenido, hacer ejercicios y luego evaluar.

 

Vamos... ¡que eso se ha hecho siempre en las escuelas! Y no necesitaba ningún maestro haber leído a Bloom ni a Gagné.


En aquél entonces (hace 13 años), yo tenía hijos de 6 meses, de 2 años, de cuatro, de siete, de once... y varios más.


Aún recuerdo el asombro que sentí al leer "el desarrollo evolutivo del niño" según Piaget.
Enterándome que el Sr. Piaget sacó sus conclusiones habiendo observado a sus propios hijos, no me quedó la menor duda de que los hijos de Piaget tenían un serio retraso mental. Los niños normales son capaces de hacer las cosas y entender los conceptos muchísimo antes (3 o 4 años antes) de lo que dicen las teorías de Piaget.


Lo comenté con mis maestros... explicándoles que yo veía diariamente con mis niños una evolución de la inteligencia y de las capacidades cognitivas mucho más avanzada en cada edad de lo que afirmaba Piaget. Como estábamos en el curso muchos Directores de escuela, les supliqué que no basaran los programas de estudio de los colegios en las conclusiones piagetianas pues iban a desperdiciar las capacidades del niño, pero... no conseguí convencerlos.


Una compañera del curso comentó en voz alta:


- Tus hijos, Lucrecia, tampoco pueden servir como parámetro, pues son demasiado listos.


Mmmmhh... eso es falso. Mis hijos son listos, muy listos, pero no "demasiado" listos. ¿existe, acaso, algún niño que sea "demasiado" listo? Sin embargo, ese comentario bastó para que cualquier aportación posterior de mi parte en el curso, perdiera toda autoridad y credibilidad.


En fin... las conclusiones pedagógicas de Piaget (que no era pedagogo, sino psicólogo) se aplicaron en los "modernos programas educativos" y claro... ahora tenemos niños que salen de la Primaria mal sabiendo leer y apenas sabiendo escribir y contar...


Se les trata como idiotas desde pequeños (gracias a Piaget y a otros que están detrás de él), no se les enseña nada que signifique un reto para ellos, se aburren y... como consecuencia directa, pierden el interés por aprender. Una hermosa obra la de los pedagogos... para destruir la educación en las escuelas.


DE PEDAGOGOS, PEDAGOGOS Y PEDAGOGOS


El problema no se queda en las teorías mal llamadas "pedagógicas" que se han aplicado a los programas escolares. El problema de fondo también está en quiénes son los cerebros que están aplicando estas teorías en las escuelas.


Para visualizar la magnitud del problema, debemos distinguir tres clases de pedagogos:


La primera son los pedagogos de verdad, los maestros ejemplares que ya hemos nombrado antes: San Juan Bosco, San Alberto Hurtado, San Marcelino Champagnat, San Juan B. de La Salle y muchos más, expertos en pedagogía desde hace varios siglos.


La segunda clase la componen los "pedagogos" que son los creadores intelectuales de todo este mamotreto con fondo marxista de lenguaje rebuscado y que pretenden adueñarse de las mentes de los niños para sus fines políticos y económicos.


El tercer grupo son los jóvenes que, inocentemente, han estudiado pedagogía en la Universidad, sin tener idea de qué es lo que realmente están estudiando. Ellos también significan un severísimo problema.

¿Quién es el que entra a la Universidad a estudiar la carrera de Pedagogía?

¿El alumno más brillante de la clase? ¿El alumno que ama las Matemáticas, la Física, la Química y todo el conocimiento científico? ¿El alumno que ama la lectura, el estudio, la cultura, el lenguaje, la música, las artes y la historia?


No, tristemente no. Los alumnos más destacados intelectualmente, los amantes del estudio y del esfuerzo, eligen por lo general otras carreras: Matemáticas, Ingeniería, Química, Biología, Economía, Filosofía o Medicina (y algunas más, de corte científico o humanista que hoy se llaman con nombres diversos)


Tampoco son los más creativos los que estudian Pedagogía, pues ésos optan por Comunicación, Diseño o Arquitectura.


El alumno "tipo" que opta por la carrera de Pedagogía (no niego que pueden existir honrosas excepciones) es el alumno "buena gente" que desde pequeño decidió que no le gustaban las matemáticas, que nunca las entendió ni les encontró aplicación alguna; es el alumno que jamás le halló mucho sentido a la gramática ni a la ortografía, para quien el estudio de la Historia le parecía algo aburrido; es el alumno que nunca adquirió gran gusto por la lectura, al que no le gustaba demasiado estudiar y mucho menos memorizar. Es el alumno que siempre justificó sus malas notas diciendo "Es que el maestro no sabe enseñar".


En los años de 1984-1985 me pidieron que impartiera la cátedra de Estadística a los alumnos de 5º semestre de Pedagogía en una Universidad, carrera que en ese entonces, se llamaba "Ciencias de la Educación". Mis alumnos eran tres chicos religiosos consagrados (no sacerdotes) y 19 chicas. Los chicos eran bastante dóciles, no es que mostraran demasiado interés por la materia, pero al menos tomaban apuntes y cumplían con sus deberes. Estaban ahí por obediencia a sus superiores, que los querían preparar para dirigir alguna escuela en el futuro. Las chicas... no dejaban de quejarse continuamente, haciendo imposible la enseñanza:


- ¿Para que nos va a servir esto?

- ¡No entiendo la fórmula! ¡Está muy difícil!

- ¿Por qué nos exiges tanto si no nos gustan las matemáticas?

- ¡No nos dejes tarea, tenemos una fiesta!

- ¿Me lo explicas otra vez... con manzanitas?

- ¿Podemos sacar el formulario?


Los contenidos "tan difíciles" que yo intentaba enseñarles, eran solamente el cálculo de la media, la moda y la varianza, pero... como estaban profundamente convencidas de que "odiaban las matemáticas" y "odiaban el estudio y la memorización", al igual que "odiaban las tareas" fue un curso poco fructífero. Tres de ellas reprobaron el examen final y luego convencieron a la directora de la carrera que las aprobara (sin mi consentimiento) "porque no era una materia tan importante para sus intereses pedagógicos".

 

Salí despavorida de esa escuela


Ahora... estos alumnos mediocres que seleccionaron la carrera de Pedagogía justamente porque odiaban las matemáticas, la lectura, el estudio y la memorización, tienen en sus manos el mundo de la educación. Un panorama que da terror, por supuesto.

 


¿EN QUÉ CONSISTE EL NUEVO SISTEMA EDUCATIVO?


El "nuevo" sistema educativo (que no es tan nuevo... pues fue ideado a finales del siglo XIX y principios del XX) ha tomado ideas de varias corrientes, principalmente del Constructivismo, que enseña que el niño debe conocer la verdad por sí mismo y que el maestro no debe imponer sus ideas sino que sólo debe ser un mediador entre el saber y el niño.


Utilizan en su mercadotecnia algunos slogans, sobre los que luego volveré y que ahora enlisto someramente:

- Un sistema basado en el desarrollo de competencias

- El maestro es sólo un guía y no un dictador

- No hay exámenes ni calificaciones

- Las evaluaciones son colegiadas

- El niño descubre el saber por sí mismo

- Aprende a aprender en ambientes acogedores y estimulantes

- Un currículum estandarizado y certificado a nivel internacional

- El aprendizaje no se confunde con la memorización


No me entretendré demasiado en esto, pues cualquiera puede conocer en qué consiste el nuevo sistema dando un click en las páginas publicitarias de los colegios (de casi cualquier colegio en el mundo), en donde diga "Sistema basado en el desarrollo de competencias"


Por ahora, sólo haré hincapié en los principales slogans que han usado los modernos pedagogos para infiltrar su ideología (que, como veremos más adelante, procede del marxismo y la masonería) en las escuelas católicas y en el mundo de la educación en general.

 



Grandes circuitos que distribuyen calor

 

Por: Antero Duks

Julio / 2010

 

INTRODUCCIÓN

 

El objetivo de este trabajo de ciencia de la tierras el de crear en nosotros áreas de conocimientos con respecto de los factores que gobiernan el movimiento del aire, las diferencias de calentamiento del aire, y los diferentes vientos y sus desplazamientos.

 

Como se conoce que, el planeta tierra gira y no permanece estacionaria y, si así fuera los alisios soplarían directamente del norte al sur en el hemisferio norte y en dirección opuesta al hemisferio sur.

 

La tierradesvía de oeste a este los alisos con todos los vientos de la circulación general por el movimiento de rotación.

 

Los vientos del oeste, también reciben el nombre de "contra alisos", porque son vientos fuertes y tormentosos y no son constantes como los alisos.

 

Los vientos polares del Este son los que enfrían, descienden y tienden a fluir hacia el ecuador de acuerdo a los leídos en este texto.

 

Los monzones son vientos que cambian periódicamente de sentido, el monzón de invierno es frío y seco y el de verano es caliente y húmedo.

 

GRANDES CIRCUITOS QUE DISTRIBUYEN CALOR.

 

Si los únicos factores que gobiernan el movimiento del aire fuera las diferencias de calentamiento, el aire calentado en el Ecuador subiría y fluiría hacia los Polos, a lo largo de los Meridianos.

 

Se enfriaría en los Polos y descendería para regresar al Ecuador por la superficie terrestre. Este círculo formaría una colosal celda  convectiva. Las Isobaras (líneas que conectan los puntos de igual presión atmosférica) deberían coincidir con los paralelos geográficos de latitud.

 

En este modelo sencillo de convección el viento soplaría del Norte (en el Hemisferio Norte) y del Sur (en el Hemisferio Sur.) pero bien sabemos que el viento sopla de todos los rumbos de la brújula.

 

LAS GRANDES CELDAS CONVECTIVAS Y LOSVIENTOS PLANETARIOS

 

El aire que sube en el Ecuador no llega todo hasta el Polo; la mayor parte vuelve a bajar a la superficie terrestre, a unos 30 grados de latitud, para tomar al Ecuador formando la "Celda de Hedley".

 

De un modo semejante, en los Polos el aire frió desciende, se dirige hacia las latitudes medias recogiendo calor y se eleva nuevamente en las cercanías de los 60 grados de latitud.

 

Entre ambas celdas  convectivas se encuentra una celda de latitud media; la circulación del viento en esta celda, sujeta a la influencia del impulso ascendente de la celda polar, por una parte, y del impulso descendiente a la inversa, como si fuese parte de un sistema de engranajes.

 

Al revés del movimientos térmico normal, el aire caliente de la celda media desciende y su aire frió se eleva.

 

Consecuencias de los funcionamientos de las grandes celdas

 

A consecuencia del funcionamiento de las grandes celdas se originan los vientos planetarios en la superficie terrestre. son principalmente: los alisios, los vientos del Oeste y los vientos polares del este.

 

a.      Si la tierra permaneciese estacionaria, los alisios soplarían directamente del Norte al Sur con el hemisferio Norte y en dirección opuesta en el hemisferio Sur. Pero la rotación de la tierra, de oeste a este, desvía los alisios con todos los vientos de la circulación general.

La desviación recibe el nombre de "efecto de Coriolis" (físico francés que explico matemáticamente la deflexión en 1835). Hacia Venezuela soplan los alisos desde el área de altas presiones denominada "alta de los Azores"

En su movimiento ascendente de convección en el frente intertropical se enfrían los alisos por expansión adiabática y se producen lluvias torrenciales con descargas eléctricas.

En las alturas de la atmósfera soplan los "anti-alisos", que devuelven el aire a sus regiones de procedencia. Los alisios y antialisios forman parte de la celda de Hadley, que mueve de 200 a 250 millones de toneladas de aire por segundo en cada uno de los hemisferios Norte y Sur.

b.      Los Alisios: Soplan de la zona subtropical hacia la zona ecuatorial. Son vientos fríos, secos y constantes, que se van calentando a medida que se desplazan sobre el océano.

No son constantes como los alisos y corresponden a la zona mas turbulenta del al tierra, que se designan muy gráficamente tonel nombre de "latitud de los caballos".

c.       Los vientos del Oeste: Estos soplan desde las zonas subtropicales de alta presión (30 a 35 Latitud Norte y Sur) hasta las zonas subsolares (60 Norte y Sur) de bajas presiones. Son los llamados contra-alisos, que son fuertes y tormentosos.

d.      Los vientos polares del este o "vientos de levante":En la región polar el aire se enfría y desciende; tiende a fluir hacia el Ecuador por la superficie, pero es desviado por el "efecto Coriolis" y se convierte en la faja de "vientos polares de levante" o "del este". No son vientos estables, como los alisios, si no masas de aire frió y seco que, al encontrarse con los vientos del Oeste en la zona sub-polar, crean tormentas ciclónicas anticiclónicas en las latitudes medias.

e.      Los Monzones: A diferencia de los alisos que son vientos constantes, regulares y suaves, los monzones cambian periódicamente de sentido y se manifiestan con motivo de cada inversión en forma de violentas tempestades. Son vientos estacionales del continente asiático.

 

Durante 6 meses (desde noviembre a marzo) el monzón de invierno, frió y seco, sopla del continente al mar (de Nordeste a sudeste). En marzo a abril cambia de sentido y sopla con violencia del mar al continente; es el monzón de verano, que es caliente y húmeda.

 

La causa de los monzones es a la diferencia estacional de temperatura con las siguientes diferencias de presión.

 

CONCLUSIÓN

 

En la conclusión de este trabajo se anotado todas las variables y cambios de los vientos los cuales son originados por la diferencia atmosférica sobre la superficie terrestre, la tierra absorbe más calor que el agua y el aire al calentarse mas rápidamente sobre la tierra se debita y ejerce menos presión que el aire más frió de la superficie de los mares.

 

Los vientos alisos soplan de la zona subtropical hacia la zona ecuatorial y son vientos fríos, secos y constantes, que reciben calor y se van calentando a medida que se van desplazando sobre el océano.

 

En la proximidad de los círculos polares a los 55 y 60° según lo leído, existen zonas subsolares de presiones bajas, con asociación de vientos variables.

 

Al conocer las isobaras como celdas conectivas notamos que estas son líneas barométricas. Cabe advertir que la presión es variable en sus líneas isobáricas y también es muy variable en la altura.

 

En síntesis, en un área, donde las presiones son bajas, es como si existiera una hondonada atmosférica.

 

En la región polar como es del todo conocido el aire se enfría y desciende. Estos vientos polares no son estables, sino masas de aire frió y seco que al encontrarse con los vientos del oeste en la zona sub-polar, crean tormentas ciclónicas y anticiclónicas en las latitudes medias.

 

Todo lo aquí expuesto es el conocimiento logrado a través de la lectura del tema y del trabajo realizado.