domingo, 26 de diciembre de 2010

Y se dijo en la peluquería…

 

¿Cómo evitar la narco-política?

 

Por: René Mondragón

Noviembre / 2010

 

 

–Tanto argüende por la prevención que hicieron los obispos sobre el tema de las "narco-limosnas" y 'ora, nadie dijo nada cuando el jefe Calderón dijo que le van a dar duro, raso y al mentón a los narco-políticos.

 

–Bueno, mi estimado y joven amigo Gonzalitos, para empezar, eso de "el jefe", da la impresión que usté es simpatizante de los Tigres del Norte, lo que significa que en este país hay que tener un poco de más actitudes cívicas y un poco más de respetillo hacia quien, nos guste o no, es el presidente de todos los mexicanos, incluidos Gerardo Fernández Noroña y el señor que dice que no lo dejan salir en los comerciales.

 

–Pos sí, don Sebas, pero a lo que me refiero es que hacen un escandalote y andan investigando a ver qué cura de pueblo recibió "cuantiosas cantidades de dinero", y ya se les olvidó el asunto de "Greg" Sánchez y el del jovenazo Julio Godoy Toscano, que por cierto, es medio-hermano-incómodo del góber de diversas tribus tarascas.

 

–Por primera vez estamos de acuerdo usté y yo. Efectivamente, el presidente dijo que su gobierno será implacable con la narco-política. Es natural, porque el crimen organizado no encuentra explicación sin varios padrinos con poder, dinero y capacidades en el propio ámbito político.  

 

Tons, don Sebas, ¿usté sí cree que haya habido "entendimientos" y manejos en lo oscurito con los narcos y con grupos criminales?

 

–Sería ingenuo decir que no, Gonzalitos. Pero, como dijo el mismo Felipe Calderón, hay que tener cuidado para no ensartarse con la aguja; sobre todo sin evidencias ni pruebas jurídicas. Pero de que hay narcos, o gobernícolas a su servicio y metidos en política, a mí me parece que es claro: si grazna como pato, camina como pato y vuela como pato, la verdá está muy difícil que nos la quieran vender como águila real. Acuérdese, Gonzalitos, acuérdese. Pablo Escobar, que era "capo di tuti capi", ¿no fue diputado?

 

–Entonces, don Sebas, la neta: ¿usté cree que a los narcos les intereses ser congresistas, senadores o alcaldes?

 

–Pues a lo mejor no. No creo que le quieran entrar a puestos de elección popular, lavar dinero haciendo campañas políticas, y además, ¡tener que trabajar! ¡No se me hace lógico! Y, francamente, lo que gana un "seneitor" al mes, estos fulanos lo pueden ganar en 10 minutos. Lo que me parece un asunto serio es que no podemos dejar que México llegue a esos niveles. Y aunque parezca –o alguien quiera hacer aparecer que son temas sin importancia– ¡no hay de piña!

 

La sanción que los tribunales les tendrán que imponer a los políticos que tengan nexos con el crimen organizado o el narcotráfico va a tener que ser ejemplar, porque si nos vamos con la finta y todo queda en la impunidad, ésa, mi querido joven Gonzalitos, será la mejor recomendación de que cualquiera puede hacer de las suyas como narcotraficante o como político metido en el narco.

 

–Tanto argüende por la prevención que hicieron los obispos sobre el tema de las "narco-limosnas" y 'ora, nadie dijo nada cuando el jefe Calderón dijo que le van a dar duro, raso y al mentón a los narco-políticos.

 

–Bueno, mi estimado y joven amigo Gonzalitos, para empezar, eso de "el jefe", da la impresión que usté es simpatizante de los Tigres del Norte, lo que significa que en este país hay que tener un poco de más actitudes cívicas y un poco más de respetillo hacia quien, nos guste o no, es el presidente de todos los mexicanos, incluidos Gerardo Fernández Noroña y el señor que dice que no lo dejan salir en los comerciales.

 

–Pos sí, don Sebas, pero a lo que me refiero es que hacen un escandalote y andan investigando a ver qué cura de pueblo recibió "cuantiosas cantidades de dinero", y ya se les olvidó el asunto de "Greg" Sánchez y el del jovenazo Julio Godoy Toscano, que por cierto, es medio-hermano-incómodo del góber de diversas tribus tarascas.

 

–Por primera vez estamos de acuerdo usté y yo. Efectivamente, el presidente dijo que su gobierno será implacable con la narco-política. Es natural, porque el crimen organizado no encuentra explicación sin varios padrinos con poder, dinero y capacidades en el propio ámbito político.  

 

Tons, don Sebas, ¿usté sí cree que haya habido "entendimientos" y manejos en lo oscurito con los narcos y con grupos criminales?

 

–Sería ingenuo decir que no, Gonzalitos. Pero, como dijo el mismo Felipe Calderón, hay que tener cuidado para no ensartarse con la aguja; sobre todo sin evidencias ni pruebas jurídicas. Pero de que hay narcos, o gobiernícolas a su servicio y metidos en política, a mí me parece que es claro: si grazna como pato, camina como pato y vuela como pato, la verdá está muy difícil que nos la quieran vender como águila real. Acuérdese, Gonzalitos, acuérdese. Pablo Escobar, que era "capo di tuti capi", ¿no fue diputado?

 

–Entonces, don Sebas, la neta: ¿usté cree que a los narcos les intereses ser congresistas, senadores o alcaldes?

 

–Pues a lo mejor no. No creo que le quieran entrar a puestos de elección popular, lavar dinero haciendo campañas políticas, y además, ¡tener que trabajar! ¡No se me hace lógico! Y, francamente, lo que gana un "seneitor" al mes, estos fulanos lo pueden ganar en 10 minutos. Lo que me parece un asunto serio es que no podemos dejar que México llegue a esos niveles. Y aunque parezca –o alguien quiera hacer aparecer que son temas sin importancia– ¡no hay de piña!

 

La sanción que los tribunales les tendrán que imponer a los políticos que tengan nexos con el crimen organizado o el narcotráfico va a tener que ser ejemplar, porque si nos vamos con la finta y todo queda en la impunidad, ésa, mi querido joven Gonzalitos, será la mejor recomendación de que cualquiera puede hacer de las suyas como narcotraficante o como político metido en el narco.

 

 

 

 

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