| 23 de Septiembre de 2010
En la escuela es usual que haya un niño que le juega bromas pesadas a sus compañeros, les quita sus objetos personales o simplemente los molesta, y a veces se logra pensar que esta situación es algo normal, pero en realidad puede ser un problema con graves consecuencias.
El maltrato físico, psicológico o verbal que recibe un niño por parte de otro, con el objetivo de asustarlo o hacerle daño, es conocido como acoso escolar o "bullying"
Los niños que suelen ser víctimas del "bullying" son aquéllos que tienen alguna diferencia, ya sea porque usan lentes, tienen una familia diferente, son tímidos o tienen exceso de peso.
El objetivo del abusador es hacer sentir mal al compañero con conductas repetitivas y este problema se potencia durante la adolescencia, cuando los jóvenes están buscando su propia identidad y quieren conocer cuáles son sus límites.
La razón del actuar de los abusadores suele ser porque tienen problemas de autoestima, pueden sufrir de violencia intrafamiliar o incluso hay casos en donde ellos son abusados por otros y por eso repiten el patrón.
El que un niño sea un abusador le traerá graves consecuencias a futuro, pues crecerá con la idea de que a través de la violencia o la intimidación puede conseguir lo que desee, lo cual continuará implementando a lo largo de su vida.
Algunos de los principales signos que muestra un niño cuando es víctima del "bullying" son los siguientes:
- Bajan sus resultados académicos.
- No quiere asistir a la escuela ni participar en las actividades escolares o sociales.
- Constantemente pierde objetos personales.
- Sufre de diferentes enfermedades, reales o fingidas, para no ir a la escuela.
- No quiere hablar de lo que pasa en la escuela.
Es por eso que se recomienda que los padres estén al pendiente de las actividades de sus hijos y que en caso de que sean víctimas del "bullying" promuevan que busquen estrategias para solucionar su situación y que no sean los papás los que les digan qué hacer.
Es decir, es conveniente que platiquen con sus hijos sobre lo que les está pasando, que impulsen que ellos mismos resuelvan su problema y sólo si es muy necesario busquen ayuda del profesor, pues en ocasiones esto puede ser contraproducente, ya que al niño se le acusa de chismoso o cobarde, con lo que aumenta el problema.
Por otra parte, los signos de un niño abusador son los siguientes:
- Los papás de otros niños lo han señalado como agresor.
- Se muestra agresivo con miembros de la familia, en especial con los hermanos.
- Tiene objetos que no son suyos y no sabe explicar o justificar de dónde los sacó.
- Dice mentiras sobre otras personas, llegando incluso a dañarlas o perjudicarlas.
Los padres que tienen un hijo abusador deben platicar con él para conocer cuáles son las razones de su conducta, pero sobre todo, que le hagan ver que dañar a los demás no es algo de lo que debe sentirse orgulloso y que no lo ayudará en su formación como persona.
El "bullying" es un problema que a pesar de ser muy común no debe vivirlo ningún niño, pues puede afectar su desarrollo académico y personal, es por eso que los padres tienen que estar al pendiente del comportamiento de sus hijos y ser un apoyo cuando lo requieran.

No hay comentarios:
Publicar un comentario