domingo, 26 de diciembre de 2010

Vivir en un mundo islámico

 

Por: Antero Duks

Cuando piensa en persecución religiosa, el reverendo Keith Roderick piensa en la historia de Vivian.

El reverendo doctor Roderick es un ministro episcopaliano, secretario general de la Coalition for the Defense of Human Rights, la Coalición para la Defensa de los Derechos Humanos.

En esta entrevista, cuenta la historia de Vivian, de 15 años, secuestrada cuando se dirigía a casa desde la escuela en su nativo Irak; sus secuestradores le dijeron a su madre: "No queremos tu dinero. Queremos romperte el corazón".

En esta entrevista, Roderick habla no sólo del caso de Vivian sino de los problemas fundamentales de los cristianos que viven en el mundo islámico.

- ¿Desde cuándo trabaja en esto y qué fue lo primero que logró cuando empezó con este trabajo a favor de la iglesia perseguida y reprimida?

Roderick: Desde hace más de 23 años… El tiempo pasa rápidamente. Yo trabajaba con una organización en Inglaterra que ayudaba a presos religiosos de conciencia en la Unión Soviética. Organizábamos el envío de paquetes a las familias de los presos, que se escribieran tarjetas a los campos de prisión donde estaban retenidos y otras labores. Al final, con la disolución de la Unión Soviética, comenzamos a recibir peticiones para hacer lo mismo por los presos religiosos en el mundo islámico. Así que ampliamos nuestras perspectivas para lograr implicarnos primero en Egipto y Pakistán y, luego, en el Líbano y, finalmente en Irak, Irán y Sudán.

- ¿Puede darnos un contexto? ¿Cuál es el problema fundamental para los cristianos que viven en el mundo islámico?

Roderick: Número uno, son una minoría. Como con todo lo que lleva consigo ser una minoría, hay discriminación en el empleo así como en otros derechos sociales. Como minoría en un mundo islámico, también llevan el estigma de ser "dhimmi".

- ¿Qué significa?

Roderick: Ser un ciudadano de segunda clase institucionalizado. Un "dhimmi" es, en términos islámicos, un infiel que paga la "jizyaj", el impuesto para ser tolerado. Están excusados de participar en el ejército. Esta quizá sea la única ventaja. Es un estatus muy humillante y es una forma, por así decir, de mantener a la población minoritaria en su lugar. Es denigrante y deshumanizante y se suele deteriorar la dignidad básica de las minorías como individuos, y esto permite actos de violencia así como otras formas de limpieza étnica.

- ¿Cuál es el objetivo de los islamistas a este respecto?

Roderick: Los islamistas quieren islamizar su sociedad. Esto implica el establecimiento de la ley de la shariah sobre la población – y a veces incluso establecer la ley de la shariah sobre los no musulmanes – y esto crea un montón de dificultades. El objetivo básico es intentar reintroducir el pensamiento islámico ortodoxo desde una perspectiva muy conservadora.

- En el año 1900 los cristianos constituían cerca del 20% de la población de Oriente Medio. Hoy constituyen menos del 2%. ¿Cuáles son las razones de esta disminución de población?

Roderick: Creo que las continuas presiones aplicadas a las poblaciones minoritarias, sobre todo a los cristianos. Se sienten, y así son definidos por la población mayoritaria, como entrometidos, que no pertenecen a ella, aunque de hecho ellos sean la población indígena. El cristianismo estaba allí mucho antes. Así que, claro, si te convierten en un extranjero en tu propio país, estás en apuros.

Por eso creo que esta es una de las principales razones no sólo de la violencia que estalla de tiempo en tiempo – como hemos visto en Irak – sino también de las constantes clases de discriminación de las instituciones del gobierno y la sociedad, que tiende a marginar y sigue marginando. Con el nuevo resurgimiento islámico, estas presiones se han intensificado y se ha vuelto mucho más difícil ahora de lo que fue en el siglo XX.

- ¿Cuáles serían los ejemplos de discriminación tendente a la persecución absoluta?

Roderick: Una de las formas más comunes de discriminación institucionalizada comienza con el documento de identidad. De hecho, en muchos países como Egipto, debes tener en tu documento de identidad tu afiliación religiosa. Lo que significa esto es que hay restricciones automáticas para ti sobre las clases de trabajos para los que puedas esta cualificados, tus oportunidades educativas e incluso tu matrimonio. Tienes que declarar tu preferencia religiosa o tu identificación religiosa: cristiano, musulmán o judío. Es una forma de controlar y, de alguna forma, es casi comparable con la estrella amarilla de tiempos de los nazis.

- ¿Qué le viene a la mente cuando piensa en la persecución religiosa?

Roderick: Pienso en tanta gente que ha perdido sus vidas sólo por su fe y su identidad de cristianos. Como ejemplo, en Irak, una joven, de 15 años, yendo un día del colegio a su casa, es raptada. Los niños del colegio van a sus padres para decirles: "Vuestra hija Vivian ha sido raptada". Los padres esperan por la tarde esa llamada telefónica que pedirá un rescate, pensando que hará lo que sea por recuperar a su hija. Es una colegiala que sólo volvía a casa desde el colegio, y llega la llamada, y la madre dice a la voz: "Dígame lo que quiere, le pagaremos lo que sea". Y la voz replica: "No queremos tu dinero. Queremos romperte el corazón"

¿Qué traumático y terrorífico es esto para la familia? Varios días después, su cuerpo, mutilado, violado varias veces, es arrojado en la plaza de la ciudad y se llama a la familia para que lo recoja. Es tal la pérdida. Es una degradación – no sólo el asesinato – sino el mutilar a una persona. ¿A dónde va una doctrina que permite a un ser humano hacer esto a otro ser humano?

- ¿Y esto no está en el Corán?

Roderick: Y esto no está en el Corán. Eso es exactamente así. Y continúa. En Egipto, los servicios de seguridad del Estado torturan a los presos en los tres primeros días de su detención. Tienen dos departamentos dentro de la jefatura de Lazoughly. Uno para supervisar a los fundamentalistas islámicos y el otro para supervisar a los cristianos. Y suelen arrestar a los cristianos, sobre todo a los musulmanes convertidos, para levantar la presión que aplican a los fundamentalistas islámicos, y mostrar imparcialidad. Muchas veces son torturados de modo atroz durante los tres primeros días y, si nadie habla en su nombre, simplemente desaparecen en las prisiones.

- Quiero centrarme un poco más en Irak, especialmente porque hay una persecución evidente contra los cristianos. La población cristiana iraquí es ahora menos de la mitad de lo que era antes de la invasión. ¿Son todos estos actos como el secuestro un modo de purgar la tierra de cristianos?

Roderick: Sí. Algunos de los actos de violencia son, por supuesto, oportunistas y criminales, pero la mayoría están realmente dirigidos a presionar a la población para forzarla a irse. Por ejemplo, en el barrio de Dora en Bagdad, en el que en el 2004 vivían 20.000 familias cristianas, en el 2006 quizá había 1.000 individuos pendientes de intentar mantener las propiedades que tenían. Ha sido, de hecho, un programa de limpieza étnica que ha permitido que las milicias utilicen ese barrio como base para sus operaciones contra las fuerzas de la coalición en Bagdad. Ahora muchos de aquellos elementos – debido al cambio, que ha tenido lugar en el último año y medio – se han movido hacia el norte, por eso hay más problemas en Mosul o Kirkuk o incluso en las llanuras de Nínive. Las aldeas más pequeñas de allí se han quejado de que Al Qaeda ha fijado sus bases y va y vuelve a Mosul y utiliza a la población cristiana como escudo.

- ¿Por qué son un blanco tan fácil?

Roderick: Son un blanco tan fácil porque, tras la liberación, se pidió a todas las milicias que entregaran sus armas. La única milicia que accedió a la petición y entregó sus armas fue la milicia asiria. Así que no hay protección. No hay una fuerza de policía independiente que ofrezca protección a los aldeanos. Sólo hay consecuencias y estrategias implicadas y, desgraciadamente, los cristianos están generalmente del lado del que recibe.

- Los cristianos que quedan en Irak hablan de una iglesia gueto. ¿Qué es una iglesia gueto?

Roderick: Una iglesia gueto está encerrada. Se le permite sobrevivir en condiciones por debajo de lo que es la plena libertad dentro de la sociedad. Hasta ese punto, se está convirtiendo en norma en algunos países. Hay un gran miedo en Irak debido al desplazamiento de la población.

- Incluso en el lugar de nacimiento de Cristo, vemos ahora que los cristianos constituyen el 2,4% de toda la población. ¿Se enfrentan los cristianos a la extinción?

Roderick: Creo que la cuestión es: ¿Serán simplemente cuidadores de monumentos o religiosos o tendrán un papel significativo que jugar en la sociedad? Creo que esta es la cuestión más importante. No es probable que sean erradicados completamente. La Iglesia es Cristo y Cristo no la dejará desaparecer pero, desgraciadamente, mucho de la vida de estas iglesias existe ahora en la diáspora, y la diáspora alberga muchas promesas y mucho potencial para reforzar y apoyar a esas poblaciones indígenas en donde están. Sí, la población en Tierra Santa ha disminuido y casi se ha vuelto insignificante, pero no creo que este sea necesariamente el curso futuro por siempre.

Así que debemos tener esperanza, pero hay que protegerla. Los cristianos tienen comprometerse en la defensa de sus hermanos y hermanas, y con todo lo que desacreditamos lo que ha ocurrido a los cristianos en Oriente Medio, parte de la responsabilidad la tienen los cristianos en Occidente. ¿Han emprendido alguna iniciativa? ¿Por qué no han levantado la voz? ¿Por qué no han salido a protestar? ¿Por qué apenas se ha escuchado en el púlpito o en las hojas de oraciones que se pida por los cristianos que son perseguidos en Oriente Medio? Parte de esto es problema nuestro. No nos hemos implicado. Esperamos que los cristianos de Oriente Medio soporten el peso por sí mismos. Han llevado la cruz solos. Es necesario que demos un paso adelante y ser una verdadera fuerza que les de apoyo y esto es algo que no hemos hecho muy bien.

- ¿Qué podemos hacer – usted y yo como cristianos?

Roderick: Creo que la cosa más importante es presionar a los responsables políticos. Tiene que haber algún tipo de esfuerzo profundo que les dé (a los políticos) el ímpetu y el respaldo para hacerlo. Creo que es también muy importante que exista alguna forma de relación individual entre quienes son perseguidos y quienes están en Occidente que haga que las libertades comiencen a formularse – que presione a los gobiernos norteamericano, británico, francés y europeo – que comience a presionar a aquellos gobiernos que toleran lo intolerable en sus propios países.


Esta entrevista fue realizada por Mark Riedemann para "Dios llora en la Tierra", un programa semanal radiotelevisivo producido por la Catholic Radio and Television Network en colaboración con la organización católica Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Más información en www.ain-es.orgwww.aischile.cl   

Un documental sobre la situación de los cristianos iraquíes en:

www.wheregodweeps.org/situation-of-christians-in-iraq-short-film/

 

La privatización de la banca

 

Seminario en el Centro Espinoza Yglesias

 

Por: Antero Duks

 

En su disertación en el seminario sobre la privatización de la banca, organizado por el Centro de Estudios Espinosa Yglesias, el ex mandatario aseguró que el Estado debe retomar el control del sistema de pagos para tener un desarrollo soberano.

 

Por varios años se promovió el estereotipo de que la crisis de 1995 tuvo su origen en circunstancias provenientes del año anterior y de políticas equivocadas, entre ellas una privatización de la banca inadecuada que dejó a los bancos expuestos, lo que los llevó a la quiebra con un enorme costo para el erario nacional.

 

La crisis de solvencia ocurrió durante diciembre de 1994 cuando el nuevo gobierno, después de dar de baja a la mayor parte del equipo financiero, duplicó la emisión de Tesobonos, sólo en diciembre. Al mismo tiempo, a mediados de ese mes se dio información confidencial a unos cuantos empresarios mexicanos sobre la inminente devaluación, quienes alertados, fugaron sus capitales y vaciaron las reservas internacionales en unas cuantas horas (el llamado "error de diciembre"). Por eso, para enero de 1995, el país carecía de reservas y enfrentaba obligaciones impagables de Tesobonos: México entró en una crisis de insolvencia financiera.

 

Durante el primer trimestre de 1995 se dio un remedio equivocado para esa crisis, las autoridades mexicanas solicitaron la ayuda del gobierno norteamericano, un hecho sin precedente en el siglo XX. Esto significó aceptar las decisiones propuestas por un gobierno extranjero. Por eso, se aceptaron alzas extraordinarias de tasas de interés, las cuales pasaron en unas semanas de 7 por ciento a más de 110 por ciento.

 

La pregunta obligada es: ¿por qué las autoridades mexicanas decidieron aumentar de manera excesiva las tasas de interés, a pesar de que sabían que los deudores eran las familias y las empresas y no el gobierno?

 

La respuesta está en un libro autobiográfico publicado recientemente. Se trata de la obra del ex secretario del Tesoro norteamericano, Bob Rubin. Rubin afirma en su autobiografía que para que los norteamericanos pudieran otorgar el "apoyo" financiero solicitado por el gobierno de México al principio de 1995, era necesario que "los mexicanos accedieran a realizar importantes cambios de política." En ningún momento detalla Rubin cuáles eran esos 'importantes cambios'. Pero el autor es preciso en la descripción de cómo hicieron que los mexicanos los llevaran a cabo. Rubin escribe:

 

"Una fuente de incertidumbre que quedaba era el nuevo presidente de México…. No teníamos suficiente sensibilidad de que tan comprometido estaba el Presidente a llevar a cabo los cambios que eran necesarios para que funcionara el programa… Así que le llamé por teléfono y le propuse enviar a Larry [Summers] para que se entrevistara con él. Al Presidente le pareció una buena idea."

 

De acuerdo con el texto de Rubin, el presidente de México recibió a un subsecretario norteamericano para revisar con él los detalles de los "importantes cambios" que solicitaban. En la autobiografía se insiste:

 

"Al nivel sustantivo, nuestros economistas tenían una serie de propuestas para reformar aspectos de la política económica de México y restablecer la confianza. Pero el programa no funcionaría si les imponíamos estas medidas. Teníamos que llegar con los mexicanos a un acuerdo de nuestras opiniones, y ellos [los mexicanos] tenían que hacer suyo el programa… no queríamos que el público mexicano sintiera que estábamos invadiendo su soberanía."

 

Una vez resuelta la preocupación de Rubin de no dar la imagen a los mexicanos de que en realidad estaban interviniendo en decisiones soberanas, el ex secretario del Tesoro informa algo que se conoce por primera vez:

 

"En medio de una gran secrecía… hicimos todo lo que fue necesario para que nadie viera a Larry y a David Lipton [su asistente] entrar y salir de Los Pinos, la residencia presidencial en la Ciudad de México."

 

¿Por qué entraban y salían secretamente de Los Pinos esos dos funcionarios norteamericanos, según Rubin? ¿para qué se reunieron? El propio Rubin lo responde al describir una reunión entre el presidente de México y el subsecretario del Tesoro norteamericano. La reunión resultó muy reveladora:

 

"El presidente estaba comprometido con la reforma económica. El aspecto más importante de esta reforma eran las tasas de interés… el equipo mexicano negociando en Washington con el FMI había rechazado tasas de interés más altas. En su reunión con Zedillo, Larry trató ese problema después de 45 minutos de conversación cordial sobre todos los temas relacionados con el rescate. El Presidente lo pensó sólo un instante, y respondió: "Durante toda mi carrera en el Banco de México escribí artículos afirmando que México debería tener tasas de interés positivas. Ahora no es el momento de abandonar esa idea."

 

Poco después de la reunión que relata Rubin, las tasas de interés en México subieron hasta 100 por ciento, después de haber estado unas semanas antes en sólo 7 por ciento. Los créditos se volvieron impagables; quebraron familias, empresas y los bancos. En el libro, el equipo norteamericano, según Rubin, consideró que su viaje había sido "todo un éxito."

 

Recientemente, en septiembre de 2007, el ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos Alan Greenspan también publicó sus memorias. Ahí se hacen revelaciones adicionales sobre el origen de la política del aumento desproporcionado de las tasas de interés, tan perjudicial para México. Greenspan señala en esas memorias:

 

"La experiencia de esos años construyó un lazo muy fuerte entre Rubin, Summers y yo… Larry (Summers) podía ser también muy habilidoso: fue idea suya la de poner una tasa de interés tan alta en el préstamo a México, para que los mexicanos se vieran obligados a pagarnos rápidamente."

 

Es decir, el gobierno mexicano aceptó un trato inaceptable del subsecretario Summers, similar al que las metrópolis daban a sus colonias, como si México fuera un país sin historia, ni prestigio o instituciones.

 

Si bien para México esta decisión tuvo un costo enorme, los norteamericanos obtuvieron una utilidad extraordinaria de la operación financiera solicitada por el gobierno mexicano: esa utilidad fue superior a 500 millones de dólares, y se derivó de la tasa de interés excesivamente alta impuesta por Rubin y sus asociados, y fue pagada por los contribuyentes mexicanos.

 

Hoy la crisis financiera y económica mundial ha sido provocada por un modelo económico fundado en la circulación de capital especulativo, donde el monto de capital destinado a la especulación resultó 25 veces mayor que el dirigido a la inversión directa: la prensa financiera internacional lo llamó "el triunfo del especulador sobre el productor". Los bancos dejaron atrás su regla fundamental y pasaron a prestar hasta 60 veces su capital, mediante nuevos y sofisticados instrumentos financieros: los llamados "derivados", los cuales se suponía repartían y reducían el riesgo.

 

Esta crisis ha vuelto a levantar el debate entre mercado y Estado. Se ha pasado de proponer al mercado como solución de todos los problemas, para ahora exigir la vuelta del Estado como propietario y así poder resolver la crisis. Esto podría leerse como un regreso al modelo del capitalismo de Estado. No es así. Se trata, en realidad, del capitalismo subsidiado por el Estado. El Estado convertido en el sujeto capitalista de última instancia.

 

Hoy, cuando el país padece retos, es necesario regresar a los fundamentos que determinan las condiciones de nuestra soberanía y la justicia social en libertad: no es mediante un Estado grande y lleno de propiedades como promueve el populismo; ni un mercado sin controles sociales como propone el neoliberalismo. El desarrollo soberano de México exige recuperar el control del sistema de pagos del país. Regresemos al futuro a partir de la legitimidad del Estado que exige la participación organizada de los ciudadanos: la democracia republicana.

 

 

¿Hasta dónde ven nuestros políticos?

 

Por: Marcela Méndez

Septiembre / 2010

 

 

Muchos son los frentes en los que los mexicanos debemos pelear, muchas las batallas que debemos librar, y largo el camino que hemos de recorrer para logar que nuestro país pueda ser un lugar de oportunidades y de desarrollo para la mayoría de sus habitantes.

 

Sin duda, para lograr lo anterior es necesario que todos los actores sociales y políticos estemos auténticamente comprometidos, no basta con decir "es fundamental acabar con la corrupción", no son suficientes los llamados a la unidad, ni la palabrería de los políticos que afirman estar comprometidos con la nación; hace falta la acción, y de manera urgente.

 

Todos los días escuchamos a nuestras autoridades hablar de compromiso social, de preocupación por la ciudadanía, de lo urgente que resulta implementar políticas económicas y sociales que ayuden a terminar con las desgracias del pueblo mexicano. Pero lo que vemos es todo lo contrario: políticos que pelean por el poder, con miras a intereses partidistas y personales.

 

Ejemplo claro: la contenida electoral que se avecina en 2011 para elegir al gobernador en distintos estados –entre ellos el Estado de México–, e incluso las elecciones presidenciales en 2012. Y es que durante los últimos días hemos sido testigos, gracias a los medios de comunicación, de una intensa lucha por el poder, que con el pasar de los días será más intensa aun. Para quienes están arriba es mucho más urgente resolver temas electorales: si hay o no candidaturas comunes; y hacer propuestas, también con fines electorales, como la de bajar el IVA un punto porcentual.

 

Y mientras ellos discuten, la gente de a pie sobrevive a los estragos que dejó el huracán "Karl" en su paso por el sureste de México. Mientras, sentados en sus cómodas posiciones, los políticos diseñan estrategias para no perder el poder o para recuperarlo, miles de personas abandonan el país, como consecuencia de la inseguridad que se vive en ciertas zonas del territorio mexicano.

 

Según un estudio realizado por el Observatorio de Seguridad y Convivencia Ciudadana de Ciudad Juárez, en los últimos tres años cerca de 230 mil personas han salido de Ciudad Juárez por el temor que genera la situación que se vive en dicha localidad: la guerra entre varios cárteles del narcotráfico.

 

Mientras, hay gente que trata de hacer gobernables aquellos lugares que se han convertido en un verdadero caos: sin justicia, sin autoridad, sin protección, y sí con la presencia de una nueva ley, que es la más terrible de todas, la del crimen organizado. La gente busca hacer justicia por sus propios medios, por que la respuesta de la autoridad simplemente no llega.

Tal es el caso del Municipio de Ascensión, en Chihuahua, en el que los habitantes lincharon a dos secuestradores, que junto con otros delincuentes se habían apoderado del lugar.

 

Esta acción, cometida en una región de Chihuahua –otra que es diferente a Ciudad Juárez, y que como muchas regiones también padece a causa de la criminalidad–, es la muestra más palpable de las necesidades de los mexicanos: autoridades que asuman sus responsabilidades y que actúen, que sean capaces de ver más allá de sus narices para darse cuenta de la realidad que vive el país con el que debieran estar comprometidos, para que les "caiga el veinte" de que las batallas electorales no son las únicas que deben ser resueltas en México.

 

 

 

Manzanos cuidados manzanas sabrosas...

 

Por: Antero Duks

Diciembre / 2010

 

 

En el almuerzo del domingo, la familia estaba reunida para festejar el cumpleaños de Ivancito, el hijo y nieto más pequeño, que cumplía siete años. Cuando todos estaban conversando animadamente durante la sobremesa, alrededor de un hermoso frutero con todo tipo de frutas, el papá se da cuenta de que Ivancito mira atentamente algo muy pequeño que hay sobre la mesa.

 

- Hijo, ¿quieres una fruta?

 

El niño estaba tan concentrado que no respondió y su padre, con la mitad de una manzana ya pelada para ofrecérsela, decide acercarse a él.

 

El pequeño tiene una semilla sobre la mano derecha, y la va girando con uno de sus dedos de la mano izquierda para observarla mejor. El papá muestra interés por verla e Ivancito le pregunta:

 

- ¿Que es esto, papá?

 

- Eso "ayer" era una manzana, igual que la que tengo en mi mano.

 

El niño mira la manzana que su papá le estaba ofreciendo y observando de nuevo la semilla responde:

 

- No papá, ¡esto es igual que las semillas de ese trozo de manzana!

 

Su padre comienza a explicarle que la manzana era antes como esas semillas, que después de un cierto tiempo podrían transformarse en manzanas si tuvieran las condiciones necesarias para ello. Al ver la expresión curiosa pero un tanto confusa de su hijo, el padre siente que debe explicarse mejor.

 

- Míralo así, Ivancito. Ese huesito que tienes en la mano es la semilla de una manzana, y nunca se va transformar en una naranja, ni en un plátano ni en ninguna otra de las frutas que ves en el frutero. Si la sembramos, llegará a ser un manzano que dará muchas manzanas.

 

En ese momento el niño, que se estaba comiendo un trocito de la manzana que su papá le había dado, preguntó:

- ¿Va a ser una manzana dulce como ésta?

 

- Depende. Puede ser ácida, dulce, grande, pequeña, dura, blanda, sabrosa, sin sabor. Eso dependerá de la lluvia, del viento, del terreno, del sol, del calor y del frío, de los animales, de las lombrices, de los alimentos que tenga en la tierra para crecer…

 

El pequeño no esperó a que su padre terminase de hablar, y cogiendo las semillas del trozo de manzana que se estaba comiendo, corrió hasta el huerto e hizo algunos hoyos para sembrarlas. Su padre lo siguió y le enseñó a plantar las simientes. En las semanas posteriores, le enseño a cuidarlas para que brotasen.

 

Años después, mientras comía manzanas con sus hijos en el huerto, Iván les contó lo que había aprendido de su padre. Los manzanos bien cuidados dan manzanas bonitas, dulces y sabrosas.

 

Revolución, el rezago de México

 

 Por: José de Jesús Castellanos

Diciembre / 2010

 

 

Con motivo del centenario del inicio de la Revolución (o revoluciones) Mexicana, son ya muchos los escritores que sin sentirse acosados por el "Gobierno de la Revolución", han denunciado su violencia sin sentido (un millón de muertos), su impaciencia inmediatista (atacar a Francisco Madero cuando apenas iniciaba su gobierno acusándolo (Emiliano Zapata) de no cumplir sus promesas; sus traiciones, no sólo la de Victoriano Huerta, sino de las facciones (Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, Zapata, Francisco Villa, Francisco Roque Serrano, etcétera) que se devoraron unos a otros en su afán de poder.

Ciertamente, en medio del baño de sangre y las contradicciones, hubo idealistas que creyeron que podrían engendrar, entre tanto sacrificio a Huichilobos, un México mejor y más justo. Quienes así pensaron, nunca lo vieron.

 

¿Qué es lo que hay que conmemorarle a la Revolución? Prácticamente nada. Si el régimen de Porfirio Díaz, ya decrépito, hubiera continuado, el país habría evolucionado en medio de sus injusticias, pero no muy diferentes a las que el nuevo sistema generó.

 

El cambio más notable fue, sin duda, el sentido social de algunos artículos de la Constitución de 1917 que corrigieron un poco el liberalismo de la de 1857, que entre sus muchos males, fue el causante del despojo de los pueblos indígenas, con el apoyo de Benito Juárez (del quien hicieron por cierto un mito). Pero ambas constituciones se caracterizaron por ser facciosas, sectarias.

 

Elaboradas en medio de la división nacional, en los dos casos el grupo triunfador se aseguró de no dar cabida a los contrarios, prohibir la presencia de los que pensaban diferente y acoger únicamente a los de la secta. Y en ambos casos, el propósito claro y contundente, fue excluir a los católicos de toda presencia social.

 

¿Hasta qué punto Francisco I. Madero fue combatido por haberse aliado con el Partido Católico, que en las elecciones de 1911 mostró una fuerza que no era esperada por la secta? El hecho cierto es que el empuje social del catolicismo a finales del siglo XIX y principios del XX, a consecuencia de la publicación de la encíclica "Rerum novarum", del Papa León XIII, sobre la cuestión social, fue evidente.

 

Las iniciativas de los católicos en el tema laboral, rural y cooperativo, de las cajas de ahorro y la protección social, no como una mera crítica, de la que también participaron los anarquistas y socialistas de entonces, sino con propuestas concretas y efectivas, abrió paso a la primera constitución de índole social en el mundo.

 

Con ironía, pero con verdad, los artículos 27 y 123 fueron redactados en la sede del Arzobispado de Querétaro, como un reto de llevar a la práctica la doctrina. Y ese influjo quedó plasmado al lado de los artículos jacobinos como el 3 o el 130.

 

La fuerza del catolicismo social, congruente con el sentir de un pueblo creyente, religioso y deseoso de justicia, superó la ignorancia y el analfabetismo, pues generó un ideal. Pero ya Carranza, desde 1915, mostró las uñas jacobinas que habrían de plasmarse en la Constitución y que extremistas como Rubén Zuno o Garrido Canabal, se encargarían de aplicar en forma grosera y fuera de la Ley, hasta que Calles mismo, con sus reformas jurídicas conocidas como "la ley Calles" intentaron someter y conducir a la Iglesia contra ella misma.

 

Pero en medio de tanta violencia que acababa de ocurrir, los católicos resistieron pacíficamente mediante el boicot, primero, y ante el exacerbamiento de la persecución, después, respondieron con la resistencia armada.

 

Esa fue una lucha heroica que formó parte del contexto de la Revolución Mexicana. Durante la misma, como ocurrió en la etapa previa, no sólo hubo víctimas entre los grupos armados, sino entre la población civil. Numerosos sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos fueron cruelmente martirizados por el solo hecho de ser católicos, por no denunciar a sus sacerdotes o prelados.

 

Por su parte, los cristeros pusieron en jaque a "los federales" y llegaron a controlar una zona del país, mientras otras se encontraban en lucha. Hasta que los "arreglos", conseguidos por la intervención de los estadounidenses, establecieron un modus vivendi que, en la práctica, consistió en la derrota del sectarismo, hasta que por la fuerza de los hechos se avanzó a un principio de libertad de creencias que no es, aún, una plena libertad religiosa. El sectarismo se ha resistido a la normalización total.

 

La Revolución Mexicana, como suele llamarse, tuvo un alto costo para México. Cierto es que hubo progresos, pero que fueron más bien del tiempo, de los cambios tecnológicos, de las oportunidades medio aprovechadas, que de la revolución misma. A veces pareciera que fueron pese a ella. Pero lo que es fácil diagnosticar, son los rezagos que le debemos, entre los que la educación es el más destacado y el más grave. Y todo, por su sectarismo.

 

 

 

La expulsión que cambió el rumbo de México

 

Por: Cirze Tinajero

Septiembre / 2010

 

 

Sin lugar a dudas, a lo largo de los años la orden de los jesuitas ha tenido un gran impacto en México, pues más allá de ser parte de nuestro país mucho antes que se independizara o de que actualmente siga preocupándose por la educación, ayudó a la conformación de nuestra sociedad.

 

Cuando los jesuitas llegaron a Nueva España se encargaron de evangelizar como las demás órdenes, pero se distinguieron por abordar a los indígenas nómadas, por enseñarles el Evangelio y, sobre todo, por hacerlos parte de la nueva sociedad que se estaba formando, siempre cuidando que sus derechos fueran respetados.

 

Durante su estancia en la Nueva España fueron la única orden internacional consciente de la importancia de ciertos sectores en México, de la realidad geopolítica y buscaron construir una sociedad basada en la educación, lo espiritual y con una visión a futuro.

 

Eran capaces de tener información de China, India, Flandes, Rusia, Filipinas, Estados Unidos, y de comunicar todo eso en náhuatl, pápago y en tarahumara.

 

Los jesuitas eran un grupo social, o mejor dicho, una élite en el mejor de los sentidos, con contactos con el mundo, la historia, la tecnología y presta para promover la investigación con un sólo objetivo: ayudar.

 

Es decir, se preocupaban por formar una sociedad en lo educativo, científico y tecnológico, y educaban por igual a las clases más marginadas que a los peninsulares de la parte más alta en la pirámide social novohispana.

 

De hecho, gracias a ello criollos y mestizos, quienes impulsarían la Independencia, obtuvieron una formación elevada, que les permitió un pensamiento que buscara la igualdad.

 

Llevaban el rumbo de nuestro país y lo hacían muy bien, hasta que España decidió que era buena idea copiar el modelo de Inglaterra, en donde se le quitaba poder a la Iglesia.

 

Y así, un día llegó a Nueva España la orden de que este grupo debía abandonar sus actividades y dirigirse a Veracruz para salir del país; aunque hubo civiles que se opusieron y que hasta pensaron tomar las armas, fueron los propios jesuitas quienes se los impidieron.

 

Se cerraron las escuelas, las investigaciones quedaron detenidas, se perdió el impulso empresarial que había, varias Iglesias se quedaron sin sacerdotes, gran parte de los indígenas dejaron de ser educados, disminuyó la cantidad de misioneros, pero sobre todo, dejamos de estar en contacto con el mundo.

 

La sociedad mexicana dejó de saber qué pasaba en otros lugares; además, la comunicación que llegaba era escasa y no era entendida por muchos desde una visión global.

 

Por ello, después de la Independencia no se sabía cómo dirigir la formación de una sociedad, ya habían pasado 40 años en los que nadie se encargaba de eso, y no había quienes se percataran del inminente peligro en que México se encontraba frente a otros países.

 

Al no haber una visión geopolítica de lo que pasaba en el mundo, era difícil advertir el deseo de Estados Unidos por una invasión, que años más tarde llevaría a cabo y con la que se apoderaría de grandes territorios, ni lo que implicaba tener como enemigo a Francia, país que provocaría una Guerra, la de los Pasteles.

 

Al final, la expulsión de los jesuitas no sólo implicó romper con la línea de formación que había en la sociedad mexicana, retrasar al país en materia científica o perder territorio, sino que aún hoy continuamos rezagados como nación, y aunque regresaron años más tarde, todavía nos falta mucho por hacer.

Hay que recordar que una nación la hace toda su población y las acciones que implementaron los jesuitas durante la época de la Nueva España son una buena base para mejorar como país.

 

 

 

No soy de aquí ni soy de allá…..

 

Por: Querien Vangal

Diciembre / 2010

 

 

Es una paradoja, pero hablar ahora de "Nueva Derecha" ya no es una novedad, pues cada vez que la Izquierda tiene un especial interés en dividir a sus adversarios, hace surgir entre éstos una propuesta de que la Derecha se "modernice", abandone sus principios, justamente en aquellos puntos en los cuales la Izquierda más desea avanzar.

 

Sólo en el caso de los Estados Unidos, en los años 70, bajo el nombre genérico de "Nueva Derecha" se gestó un movimiento de verdad nuevo y de Derecha, ufano de sus ideas y fuerte en sus convicciones, que dio ánimo a los sectores más conservadores que llegaron al Poder bajo el liderazgo de Ronald Reagan, a comienzos de los años 80. En los demás casos se trató de meros eufemismos para disimular el abandono de los principios.

 

Así fue cuando la Izquierda quiso imponer a Chile el socialismo, la lucha de clases, el estatismo, las reformas de estructuras y la confiscación, y en todo ello encontraba fuerte resistencia del País: surgió el movimiento que decía querer una derecha "actualizada" y transigente, con "sensibilidad social" y aparente preocupación por los pobres. Este movimiento luego se transformó en la Democracia Cristiana y ayudó decisivamente a la Izquierda a alcanzar el Poder e implantar muchas de sus nefastas reformas. El lema que podría resumir esa actitud es "Ceder para no perder", y que nunca se prefiriese "Luchar para no perder", como manda la razón. En la época no se habló de "Nueva Derecha", pero ésa era la mentalidad imperante.

 

Sin embargo, como dice el aforismo francés, "À quelque chose malheur est bon", que podríamos traducir como "Por algún lado la desgracia es buena". Y este lado bueno fue que quedó patente y grabada en la Historia para siempre la ruina moral y material que los socialistas –de barricada, de gabinete, de sacristía, de sindicato o de boîte– le causaron a Chile, lo cual permitió que se abriese camino para la reacción nacional que expulsó al marxismo del Poder.

 

Hoy, el estatismo, el socialismo, las reformas de estructuras, la confiscación y la lucha de clases están reducidos a algunos amargos recuerdos de una pesadilla lejana, que nadie quiere volver a sufrir. Entonces, muchos de los adeptos que estas aberraciones tenían hace décadas se fingen convertidos a la libre empresa, al mercado, al orden jurídico, a la armonía entre las clases, etc., pero apoyan al mismo tiempo a las actuales aberraciones de la izquierda, que se sintetizan en la destrucción de la familia: el fomento y la protección de la homosexualidad, el aborto, la seudo educación sexual, la ideología de género, los llamados "derechos sexuales y reproductivos", etc.

 

Sucede que el desprestigio de la Izquierda es tal que, si no logra el apoyo de otros sectores claramente diferentes de ella para imponer tales designios, no será fácil que el País los acepte. Entonces, nada mejor que lanzar la idea de una "Nueva Derecha" que haga propuestas parecidas, de modo que la opinión pública crea que hay un consenso a favor de medidas que de hecho sólo la Izquierda ansía.

 

Lo que México necesita en materia política es que la Derecha hable fuerte y claro, con base en los principios cristianos, sin asustarse por encuestas o gurús con los cuales se trata de intimidarla o desviarla. Si lo hace, inclusive podrá suscitar fuerzas cristianas entusiastas y seguras de su Fe, que sigan los consejos de Jesucristo de resistir a la "dictadura del relativismo" y exigir de las autoridades el respeto al Orden Natural que Dios imprimió en todas las almas.

 

Todo este embrollo se hace notar principalmente que nadie sepa que es Izquierda Progresista y que es Derecha Regresiva, y que todo el mundo esté enredado en esas diferencias que nadie entiende. 

 

Me decía un amigo, si leo lo que dicen que identifica a ambas doctrinas, yo soy Izquierdista Progresista a rabiar, pero por otra parte, pero por otro lado soy un Derechista Retrograda irrefutable.  Total, como dice la canción: yo soy de aquí, de allá……