Por: Juan Claudio Sanahuja
abril / 2010
En opinión de George Weigel, Obama, con su discurso en Notre Dame del 19 de mayo de 2009, se metió de lleno en las cuestiones internas de la Iglesia. "El presidente de Estados Unidos decidió definir lo que significa ser católico en el siglo XXI", asumiendo la jefatura de los católicos disidentes, enfrentando a los intelectuales católicos y a las instituciones de la Iglesia con sus obispos y con Roma, reeditando una nueva forma de galicanismo (cfr. CNA 20-05-09).
La dura batalla de la reforma del sistema de salud, sancionada por el Congreso el 21-03-10, parece darle la razón a Weigel.
Obama y la internacional del aborto agradecen a la Catholic Health Association
Entre las señales que llamaron la atención respecto a que, detrás de la batalla por la reforma de salud, había un interés del gobierno de manejar a la disidencia católica y confundir al resto del pueblo fiel, fue la inusitada invocación a San José rogando por el proyecto de ley abortista, que hizo el 19 de marzo la pseudo católica Nancy Pelosi, presidente de la Cámara de Representantes.
Una vez aprobada la ley no sólo fue la presidente de Planned Parenthood, organización que forma parte de la IPPF, internacional del aborto y la perversión de menores, la que expresó su gratitud a las monjas rebeldes –"que rompieron con los obispos y el Vaticano para apoyar la reforma" (vid NG 1027, 1030)– sino que el mismo presidente Obama distinguió especialmente a los católicos rebeldes.
En efecto, de los 21 asistentes al acto de promulgación de la ley abortista de Obama una de las dos invitadas, que no eran legisladoras o funcionarias del gobierno, fue la Hermana Carol Keehan, presidente de la Catholic Health Association (CHA); la otra fue Victoria Reggie Kennedy, "viuda" del pseudo católico Edward M. Kennedy.
Keehan además fue distinguida por el presidente Obama con una réplica de la lapicera con la que éste firmó la promulgación de la ley. Réplicas iguales recibieron los pseudo católicos abortistas: Nancy Pelosi; el vicepresidente Joe Biden; la secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, y otros legisladores y funcionarios asistentes al acto, que fue montado con una espectacularidad fuera de lo común, propia de quien celebra una gran victoria honrando a quienes la hicieron posible.
Monseñor Chaput: la ley inicua se la debemos a los "católicos"
Monseñor Charles Chaput, Arzobispo de Denver, decía en su columna del 22-03-10 en el "Denver Catholic Register", que si bien no fueron de extrañar las posturas de Catholic United, el brazo político de la herejía, o de Network, "que rara vez ha demostrado demasiado entusiasmo por una definición de justicia social que incluya los derechos de los no nacidos, fueron sorprendentes, profundamente decepcionantes y también realmente dañinas las acciones de la CHA.
Ésta dio un mensaje público intencionalmente contrario a los obispos. En los cruciales días finales del debate sobre la legislación de asistencia sanitaria, los lobistas de la CHA actuaron directamente contra los esfuerzos de acercamiento a los miembros del Congreso por parte de los obispos estadounidenses. La ley inicua que ahora enfrentamos, se la debemos en parte a la CHA y a similares organizaciones 'Católicas'", escribió Chaput.
Es de notar que la CHA tuvo el apoyo público de la Leadership Conference of Women Religious (LCWR), confederación de órdenes religiosas femeninas investigadas por la Santa Sede. Estas monjas disidentes –más que disidentes, herejes– decidieron resistir a la visita apostólica porque, según ellas, el "Vaticano está 'fichando' a las congregaciones religiosas que están en desacuerdo con algunos aspectos de la doctrina católica, sobre todo en materia de sexualidad" (vid. Info Católica, 25-11-09, 29-01-10; NG 1027, 1030).
Las 30 monedas de plata
La agencia CNA publicó el 25-03-10 la síntesis de un artículo del Catholic Advocate, en el que se denuncia que las agencias de salud católicas "de ser organizaciones sin fines de lucro se han convertido en empresas muy lucrativas", que recibirán miles de millones de dólares gracias al ObamaCare. La Hermana Keehan dirigió en el Congreso un "ejército" de 3 mil lobistas de aseguradoras de salud y hospitales católicos.
Los sueldos de los directivos de esos entes católicos son cuantiosos. La articulista Anne Hendershott cita el ejemplo de Lloyd Dean, CEO de Catholic Healthcare West, que desde septiembre pasado contribuyó con enormes recursos a la reforma de Obama: su salario fue de 5.3 millones de dólares en 2006. Dean es directivo de la CHA desde 2008.
En esta línea, Hendershott destaca que "de acuerdo con 'Wall Street Journal'", la agencia católica de salud Ascension Health paga a su CEO un salario anual de 3.3 millones. Los salarios de la Hermana Keehan, que cobra directamente de su congregación religiosa, fueron de 856 mil 93 en 2006 y 654 mil 915 en 2005. Según el presupuesto 2007 varios de los directivos de la CHA reciben más de 300 mil.
Los obispos y la recuperación de la identidad católica
Una dura batalla por recuperar la identidad católica se libra en Estados Unidos. Las heridas de la crisis de los 60, en particular el rechazo de la encíclica "Humanae vitae", deben ser curadas de una vez por todas.
Tanto la Conferencia Episcopal, como muchos obispos en particular, sin hacer cálculos indignos de oportunidad política, actuaron enérgicamente ante el ObamaCare. Pusieron recursos al alcance de todos los estadounidenses para que expresaran su opinión a los legisladores; guiaron con su magisterio al pueblo fiel; sostuvieron en el combate a los legisladores que defendieron la vida humana.
Asimismo, no temieron marcar las diferencias con los grupos disidentes; porque la verdadera unidad debe estar enraizada en la verdad; la pseudo unidad que sacrifica la verdad del magisterio, socava a la Iglesia y pone en peligro la salvación de las almas.
Además, los obispos, siguiendo el ejemplo de San Pablo –civis romanus sum (Hechos 22, 27)– como ciudadanos responsables exigieron al Congreso que la legislación respetase elementales puntos de ley natural, porque los ciudadanos no ruegan a las autoridades sino les exigen.
Esta acción episcopal ha ayudado al discernimiento. Life Site (20-03-10) recoge quiénes se manifestaron, a partir del 24-12-09, en contra del "proyecto del Senado" de reforma del sistema de salud: el Cardenal Daniel Di Nardo, Arzobispo de Galveston-Houston, presidente del Comité de actividades pro vida de la Conferencia episcopal; el Cardenal Francis George, Arzobispo de Chicago, presidente de la Conferencia Episcopal, y el Cardenal Sean O'Malley, Arzobispo de Boston.
Asimismo, los Arzobispos: Charles Chaput, de Denver; Timothy Dolan, de New York; Joseph Naumann, de Kansas City-St. Joseph; John Nienstedt, de St. Paul-Minneapolis, Edwin F. O'Brien, de Baltimore; Thomas Rodi, de Mobile; Dennis Schnurr, de Cincinnati, Allen H. Vigneron de Detroit, Gregory Aymond, de New Orleans y unos 30 obispos más.
Si se tiene en cuenta todo el trámite de la ley desde mitad del año 2009, a los nombrados hay que sumar las intervenciones de otros 20 obispos, comenzando por el Cardenal Justin Rigali, Arzobispo de Filadelfia, y hasta diciembre pasado, presidente del Comité de actividades pro vida de la Conferencia episcopal.
Para más datos puede verse
-Traditional Catholic Nuns Back Bishops against Health Bill
-Nuns Backstab Bishops on Health Care, Demand Bill's Passage
-Archbishop Rips 'Naive or Disingenuous' CHA for Support for Pro-Abort Health Bill
-USCCB President Slams Catholic Health Association Support for Health Bill

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