miércoles, 28 de abril de 2010

Tercera edad, ¿y ahora qué hago?

  

Por: Cynthia Castañeda

Agosto / 2009

 

¿Cuántas veces hemos escuchado, "lo hago hoy que soy joven, porque cuando sea viejo no podré"? Sin lugar a dudas, es casi un consenso pensar que llegar a una edad avanzada equivale al cese de actividades o la disminución de emociones.

 

Sin embargo, llegar a la senectud puede ser la mejor de las oportunidades para disfrutar y aprovechar cada segundo haciendo lo que usted siempre quiso hacer, pero que nunca se atrevió o no tuvo el tiempo necesario.

 

¿Qué puede hacer para aprovechar su tiempo y disfrutar al máximo esta etapa de la vida? Las posibilidades son muchas; aquí le dejamos tan solo algunas.

 

La lectura

 

Si usted es fanático de la lectura, no habrá mejor oportunidad que ésta para leer la infinidad de opciones que el mundo de la literatura nos brinda. Seguramente es larga la lista de títulos que siempre quiso leer pero que el tiempo simplemente no se lo permitió. ¡Ahora es cuando!

 

Si por el contrario, nunca disfrutó mucho de leer, qué mejor momento que éste para darse otra oportunidad. Puedo asegurarle que le bastará muy poco para hacer de este pasatiempo un verdadero hábito.

 

Los juegos

 

Sí, aunque usted podría pensar "ya estoy bastante grandecito para eso de los juegos", existen muchas posibilidades que podría disfrutar. El ajedrez, póquer, canasta, dominó, bingo, o incluso los mil y un juegos de mesa que existen hoy en el mercado. Seguramente encontrará alguno que pueda hacer de sus ratos de ocio, un verdadero momento de recreación y diversión.

 

La tecnología

 

Es casi una realidad que si usted atraviesa por la tercera edad, no le tocó ser contemporáneo de Internet y sus ventajas. Pues ¿qué cree? Aún está a tiempo de formar parte del mundo virtual.

 

No tenga miedo de pedir ayuda para que le sea instalada una computadora. Una buena sesión de asesoría le será suficiente para que de ahí en adelante pueda gozar de los múltiples beneficios de Internet. No lo dude; el aprendizaje y el entretenimiento están garantizados.

 

¿Que qué puede hacer una vez que esté dentro de la web? Es un hecho que tiene anécdotas que contarle al mundo, así que la creación y alimentación de su propio blog (una especie de diario en línea) puede ser muy buena opción para interactuar con esta herramienta.

 

Asimismo, puede "abrir" una cuenta en Facebook (la red social más popular del momento). O, ¿por qué no? ver videos en el famoso canal You Tube.

 

Viajes

 

Si usted goza de la salud y el presupuesto necesario, no lo piense dos veces y láncese a conocer todos esos lugares que siempre quiso conocer. Desde una tranquila playa, hasta el frío de una montaña. Viajar no tiene que convertirse en una experiencia extrema. A veces basta con estar ahí, observar y respirar el aire para abstraer la esencia del lugar.

 

Familia

 

Es justo éste el mejor momento para disfrutar de su familia. La convivencia con los hijos y los buenos ratos con los nietos. Comidas, películas, días de campo en el jardín, sobremesas… Cualquier pretexto es bueno para aprovechar las relaciones y estrechar vínculos.

 

Clubes de la tercera edad

 

Qué mejor que acercarse a personas que además de compartir su edad, también compartan anécdotas, gustos y maneras de pensar. Este tipo de grupos suelen ser una muy buena opción para el surgimiento de nuevas amistades.

 

Éstas son tan sólo algunas de las muchas actividades que usted puede realizar. Sin embargo, pese a que la lista pudiera resultar extensa, el mejor consejo que podemos darle es el aprovechamiento de cada momento de vida.

 

Es justo ahora, cuando ha cumplido ya con todas sus responsabilidades, que puede dedicarse a hacer todo aquello que siempre ha querido. Lo invitamos a que se siente, haga un lista y no tenga miedo de cumplir todos y cada uno de esos deseos que tiene pendiente.

 

Vida sólo hay una y el hoy es el mejor momento para disfrutarla.

 

 

 



Santi y la muerte cerebral

 

En un ámbito como éste no se puede dar la mínima sospecha de arbitrio y, cuando no se haya alcanzado todavía la certeza, debe prevalecer el principio de precaución

Por: Lucrecia Rego de Planas

 Fuente: Catholic.net

 

He visto a muchos muertos en mi vida.


El primero... a los nueve años de edad. Me llevaron del colegio al entierro del profesor Magaña, maestro de matemáticas. Recuerdo, como si fuera ayer, su rostro grisáceo dentro del ataúd, sus ojeras profundas y negras... Acerqué mi mano a su frente, pues le tenía gran aprecio, y sentí por primera vez el frío característico de un cuerpo sin vida... sensación que guardo en mis recuerdos hasta el día de hoy. El profesor estaba muerto, sin lugar a dudas.


De él, siguió la maestra de música, quien murió de púrpura sanguíneo ese mismo año y la veo aún en mi memoria, en su ataúd, con la cara amoratada... como si la hubieran golpeado, al igual que sus manos, entrecruzadas en el pecho. Su rostro rígido era el rostro mismo de la muerte. Estaba muerta, sin duda alguna.


No contaré de todos los muertos que han pasado por mi vida, pues el cuento se haría demasiado largo, pero he visto morir abuelos y abuelas, tíos y tías, primos y amigos cercanos, he visto morir a mi madre y a mi suegra... a todos ellos he tenido la oportunidad de despedir con un último beso en la frente y... todos... absolutamente todos, han dejado en mis labios el recuerdo del frío y la rigidez propias de la muerte.


No es así el caso del pequeño Santi, amigo del séptimo de mis hijos, a quien tengo ahora frente a mí, tendido en una cama de hospital y conectado a un respirador que va directo a su garganta y a varias sondas que entran en sus pequeños brazos.

 

Santi ingresó al hospital hace un par de días, para una sencillísima operación de amígdalas... las cosas se complicaron... tuvo una hemorragia interna que desencadenó una hemorragia cerebral y... ahora, los doctores afirman que Santi está muerto y recomiendan a los papás, con exagerada insistencia, donar todos sus órganos, empezando con el corazón, por supuesto.


Debo decir que Santi no es un muerto como los otros que han visto mis ojos: su cuerpo está tibio, su corazón late a ritmo normal, sus pulmones inhalan y exhalan al ritmo del respirador... su cara está rosada y sus facciones no tienen ningún signo de rigidez.


¿Está Santi realmente muerto? ¿Tan muerto como para poder sacarle el corazón latiendo, con la plena seguridad de no estar cometiendo un sacrificio humano, al estilo de los aztecas?


Es curioso que los doctores y enfermeras le llaman "el pacientito con muerte cerebral". Me pregunto porqué no le llaman "el cadáver" en lugar de "el pacientito". ¿Será que ellos tampoco están seguros de que Santi esté muerto y de que su cuerpo realmente sea un cadáver?


Recuerdo que en agosto del año 2000, Juan Pablo II marcó unos criterios éticos para los trasplantes y habló de la exigencia de tener la certeza moral de la muerte del sujeto, antes de realizar cualquier transplante de un órgano vital.


¿Cómo obtener esa certeza moral en el caso de Santi?


Juan Pablo II nos dijo que, para tener la certeza de la muerte, podemos confiar en el criterio neurológico, que significa la cesación total e irreversible de toda actividad cerebral (en el cerebro, el cerebelo y el tronco encefálico).


No soy médico, pero todos los que pasamos por el bachillerato sabemos que el tronco encefálico es el que regula los signos vitales... el latido del corazón, los movimientos respiratorios y el flujo vascular.


El corazón de Santi está latiendo y sus pulmones moviéndose... su sangre está circulando. Al parecer no ha cesado la actividad de su tronco encefálico... ¿o sí? Los doctores aseguran que si su corazón late, es sólo por los medicamentos que le están administrando y no por una actividad en el tronco encefálico; aseguran también, que sus pulmones funcionan sólo por el respirador y no por una actividad cerebral.


¿Podemos estar 100% seguros de eso? La única manera de comprobarlo, para tener una absoluta certeza, sería quitar los medicamentos y quitar el respirador. Si, entonces, el corazón de Santi deja de latir y los pulmones dejan de funcionar total e irreversiblemente, significaría, con una completa seguridad, que efectivamente el tronco encefálico ha cesado su actividad.


Por supuesto... los doctores se niegan a quitar los medicamentos y el respirador, pues si el corazón deja de latir, ya no les serviría para trasplantarlo. Su "cosecha de corazones", que significa muchos miles de dólares en sus bolsillos, se vería frustrada.


¿Deben acceder los papás a la presión de los doctores para que "en un acto de generosidad extrema" otorguen el permiso de sacarle el corazón a Santi, sin tener la certeza absoluta de que está muerto, totalmente muerto?


Benedicto XVI, nuestro gran Papa, no ha dejado la menor duda acerca de qué debemos hacer en el caso de Santi y de todos los "pacientes con muerte cerebral".


El Papa ha pronunciado hace pocos días un discurso acerca de los trasplantes en el que ha retomado todas las palabras de Juan Pablo II, dando continuidad y coherencia a la doctrina del Magisterio, pero ha añadido un párrafo que complementa e ilumina la difícil decisión que deben tomar ahora los papás de Santi y los papás de todos los "Santis" del mundo.


Copio sus palabras:


De todos modos, es útil recordar que los diferentes órganos vitales sólo pueden extraerse ex cadavere [del cadáver, ndt.], que posee una dignidad propia que debe ser respetada. La ciencia, en estos años, ha hecho progresos ulteriores para constatar la muerte del paciente. Es bueno, por tanto, que los resultados alcanzados reciban el consenso de toda la comunidad científica para favorecer la búsqueda de soluciones que den certeza a todos. En un ámbito como éste no se puede dar la mínima sospecha de arbitrio y, cuando no se haya alcanzado todavía la certeza, debe prevalecer el principio de precaución.


"Debe prevalecer el principio de precaución". Es un mandato del Papa: mientras la ciencia no pueda, como hasta ahora no ha podido (*), aportar datos suficientes para que estemos absolutamente ciertos de que el cuerpo de Santi es un cadáver, no podemos, ni debemos permitir, que los médicos saquen su corazón.


¡Gracias Benedicto XVI, eres un pastor seguro y fiel!


Lucrecia Rego de Planas

 



Realidad o ficción

 

Por: Antero Duks

Abril / 2010
 

El físico y cosmólogo británico Stephen Hawking dijo que "casi seguramente los seres extraterrestres existen y que los humanos "deberían hacer todo lo posible para evitarlos" mientras que el profesor Brian Cox cree que hay vida inteligente "incluso dentro de nuestro sistema solar".

Hawking, miembro de la Real Sociedad de Londres y autor de clásicos como "Breve historia del tiempo", afirmó que es "perfectamente racional" asumir que existe vida inteligente fuera de la Tierra en una entrevista realizada para el Discovery Channel, que reproduce la agencia Ansa.

El científico advirtió que los seres extraterrestres podrían invadir la Tierra para abastecerse de recursos.

"Si los aliens nos visitan, las consecuencias serán similares a cuando Cristóbal Colón desembarcó en América, algo que no terminó bien para los nativos", declaró el experto, que también es profesor de la Universidad de Cambridge.

Hawking sostiene que en lugar de tratar activamente de hacer contacto con extraterrestres, los humanos deberían "hacer todo lo posible para evitarlos".

"Sólo tenemos que ver lo que ocurre con nosotros mismos para ver cómo podría transformarse la vida inteligente en algo que no querríamos conocer", agregó.

"Para mi mente matemática, sólo los números hacen que sea perfectamente racional la existencia de seres extraterrestres. El verdadero desafío es comprender cómo serían los aliens", aunque también admitió que probablemente la vida fuera de la Tierra esté conformada por microbios simples.

Por su parte, el profesor Brian Cox, físico de la Universidad de Manchester, dijo hoy a la BBC que también cree que "haya vida inteligente en el Universo, incluso dentro de nuestro sistema solar".

El experto sostuvo que "organismos podrían estar presentes bajo la capa de hielo que cubre Europa", una de las lunas de Júpiter.

"Más cerca de la Tierra, está creciendo la posibilidad de que exista vida en Marte. Sólo sabremos con certeza cuando la nueva generación de cohetes, creados para hallar vida, sean enviados en las próximas décadas a las lunas de Júpiter y a las planicies áridas de Marte", concluyó.

El caso es que mientras la vida siga en nuestro mundo, siempre se seguirá especulando si la hay o no en otros planetas.  En mi opinión es que si la hay, el dilema es si algún día nos conoceremos y eso no depende de nosotros, ni de ambos, sólo El Creador.  Pero de que el Universo es una majestuosa, sublime e inconmensurable maravilla, eso no tiene la menor duda, y ahí se aprecia sin duda la presencia de Dios..

 


Obama pretende dividir a los católicos

 

Por: Juan Claudio Sanahuja

abril / 2010

 

En opinión de George Weigel, Obama, con su discurso en Notre Dame del 19 de mayo de 2009, se metió de lleno en las cuestiones internas de la Iglesia. "El presidente de Estados Unidos decidió definir lo que significa ser católico en el siglo XXI", asumiendo la jefatura de los católicos disidentes, enfrentando a los intelectuales católicos y a las instituciones de la Iglesia con sus obispos y con Roma, reeditando una nueva forma de galicanismo (cfr. CNA 20-05-09).

 

La dura batalla de la reforma del sistema de salud, sancionada por el Congreso el 21-03-10, parece darle la razón a Weigel.

 

Obama y la internacional del aborto agradecen a la Catholic Health Association

 

Entre las señales que llamaron la atención respecto a que, detrás de la batalla por la reforma de salud, había un interés del gobierno de manejar a la disidencia católica y confundir al resto del pueblo fiel, fue la inusitada invocación a San José rogando por el proyecto de ley abortista, que hizo el 19 de marzo la pseudo católica Nancy Pelosi, presidente de la Cámara de Representantes.

 

Una vez aprobada la ley no sólo fue la presidente de Planned Parenthood, organización que forma parte de la IPPF, internacional del aborto y la perversión de menores, la que expresó su gratitud a las monjas rebeldes –"que rompieron con los obispos y el Vaticano para apoyar la reforma" (vid NG 1027, 1030)– sino que el mismo presidente Obama distinguió especialmente a los católicos rebeldes.

 

En efecto, de los 21 asistentes al acto de promulgación de la ley abortista de Obama una de las dos invitadas, que no eran legisladoras o funcionarias del gobierno, fue la Hermana Carol Keehan, presidente de la Catholic Health Association (CHA); la otra fue Victoria Reggie Kennedy, "viuda" del pseudo católico Edward M. Kennedy.

 

Keehan además fue distinguida por el presidente Obama con una réplica de la lapicera con la que éste firmó la promulgación de la ley. Réplicas iguales recibieron los pseudo católicos abortistas: Nancy Pelosi; el vicepresidente Joe Biden; la secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, y otros legisladores y funcionarios asistentes al acto, que fue montado con una espectacularidad fuera de lo común, propia de quien celebra una gran victoria honrando a quienes la hicieron posible.

 

Monseñor Chaput: la ley inicua se la debemos a los "católicos"

 

Monseñor Charles Chaput, Arzobispo de Denver, decía en su columna del 22-03-10 en el "Denver Catholic Register", que si bien no fueron de extrañar las posturas de Catholic United, el brazo político de la herejía, o de Network, "que rara vez ha demostrado demasiado entusiasmo por una definición de justicia social que incluya los derechos de los no nacidos, fueron sorprendentes, profundamente decepcionantes y también realmente dañinas las acciones de la CHA.

 

Ésta dio un mensaje público intencionalmente contrario a los obispos. En los cruciales días finales del debate sobre la legislación de asistencia sanitaria, los lobistas de la CHA actuaron directamente contra los esfuerzos de acercamiento a los miembros del Congreso por parte de los obispos estadounidenses. La ley inicua que ahora enfrentamos, se la debemos en parte a la CHA y a similares organizaciones 'Católicas'", escribió Chaput.

Es de notar que la CHA tuvo el apoyo público de la Leadership Conference of Women Religious (LCWR), confederación de órdenes religiosas femeninas investigadas por la Santa Sede. Estas monjas disidentes –más que disidentes, herejes– decidieron resistir a la visita apostólica porque, según ellas, el "Vaticano está 'fichando' a las congregaciones religiosas que están en desacuerdo con algunos aspectos de la doctrina católica, sobre todo en materia de sexualidad" (vid. Info Católica, 25-11-09, 29-01-10; NG 1027, 1030).

 

Las 30 monedas de plata

 

La agencia CNA publicó el 25-03-10 la síntesis de un artículo del Catholic Advocate, en el que se denuncia que las agencias de salud católicas "de ser organizaciones sin fines de lucro se han convertido en empresas muy lucrativas", que recibirán miles de millones de dólares gracias al ObamaCare. La Hermana Keehan dirigió en el Congreso un "ejército" de 3 mil lobistas de aseguradoras de salud y hospitales católicos.

 

Los sueldos de los directivos de esos entes católicos son cuantiosos. La articulista Anne Hendershott cita el ejemplo de Lloyd Dean, CEO de Catholic Healthcare West, que desde septiembre pasado contribuyó con enormes recursos a la reforma de Obama: su salario fue de 5.3 millones de dólares en 2006. Dean es directivo de la CHA desde 2008.

 

En esta línea, Hendershott destaca que "de acuerdo con 'Wall Street Journal'", la agencia católica de salud Ascension Health paga a su CEO un salario anual de 3.3 millones. Los salarios de la Hermana Keehan, que cobra directamente de su congregación religiosa, fueron de 856 mil 93 en 2006 y 654 mil 915 en 2005. Según el presupuesto 2007 varios de los directivos de la CHA reciben más de 300 mil.

 

Los obispos y la recuperación de la identidad católica

 

Una dura batalla por recuperar la identidad católica se libra en Estados Unidos. Las heridas de la crisis de los 60, en particular el rechazo de la encíclica "Humanae vitae", deben ser curadas de una vez por todas.

Tanto la Conferencia Episcopal, como muchos obispos en particular, sin hacer cálculos indignos de oportunidad política, actuaron enérgicamente ante el ObamaCare. Pusieron recursos al alcance de todos los estadounidenses para que expresaran su opinión a los legisladores; guiaron con su magisterio al pueblo fiel; sostuvieron en el combate a los legisladores que defendieron la vida humana.

 

Asimismo, no temieron marcar las diferencias con los grupos disidentes; porque la verdadera unidad debe estar enraizada en la verdad; la pseudo unidad que sacrifica la verdad del magisterio, socava a la Iglesia y pone en peligro la salvación de las almas.

 

Además, los obispos, siguiendo el ejemplo de San Pablo –civis romanus sum (Hechos 22, 27)– como ciudadanos responsables exigieron al Congreso que la legislación respetase elementales puntos de ley natural, porque los ciudadanos no ruegan a las autoridades sino les exigen.

 

Esta acción episcopal ha ayudado al discernimiento. Life Site (20-03-10) recoge quiénes se manifestaron, a partir del 24-12-09, en contra del "proyecto del Senado" de reforma del sistema de salud: el Cardenal Daniel Di Nardo, Arzobispo de Galveston-Houston, presidente del Comité de actividades pro vida de la Conferencia episcopal; el Cardenal Francis George, Arzobispo de Chicago, presidente de la Conferencia Episcopal, y el Cardenal Sean O'Malley, Arzobispo de Boston.

 

Asimismo, los Arzobispos: Charles Chaput, de Denver; Timothy Dolan, de New York; Joseph Naumann, de Kansas City-St. Joseph; John Nienstedt, de St. Paul-Minneapolis, Edwin F. O'Brien, de Baltimore; Thomas Rodi, de Mobile; Dennis Schnurr, de Cincinnati, Allen H. Vigneron de Detroit, Gregory Aymond, de New Orleans y unos 30 obispos más.

 

Si se tiene en cuenta todo el trámite de la ley desde mitad del año 2009, a los nombrados hay que sumar las intervenciones de otros 20 obispos, comenzando por el Cardenal Justin Rigali, Arzobispo de Filadelfia, y hasta diciembre pasado, presidente del Comité de actividades pro vida de la Conferencia episcopal.

 

Para más datos puede verse


-Traditional Catholic Nuns Back Bishops against Health Bill

-Nuns Backstab Bishops on Health Care, Demand Bill's Passage 

-Archbishop Rips 'Naive or Disingenuous' CHA for Support for Pro-Abort Health Bill

-USCCB President Slams Catholic Health Association Support for Health Bill

www.noticiasglobales.org

 

 

 



Eugenesia: los defectuosos no deben nacer

 

Por: Fernando Pascual

abril / 2010

 

Resulta normal que los esposos deseen que sus hijos sean sanos. En cierto sentido, ese deseo, bueno y legítimo, nace del amor que lleva a buscar lo mejor hacia el ser amado. Pero es posible que tal amor sufra heridas de cierta gravedad si lleva a excluir a los hijos no sanos hasta el punto de abandonarlos o, peor todavía, de provocar su muerte a través del aborto.

 

Fuera del ámbito familiar, también es bueno y legítimo que la sociedad desee el nacimiento de hijos sanos. Tal deseo, sin embargo, puede distorsionarse y ofrecer las bases para la mentalidad eugenésica, desde la cual algunos buscan caminos para imponer sistemas anticonceptivos a ciertas categorías de personas, y llegan a promover (u obligar) la esterilización de grupos concretos de seres humanos.


Si miramos al mundo antiguo, encontramos que tanto Platón como Aristóteles ofrecieron ideas y sugerencias más o menos precisas (dentro de los límites de los conocimientos de su tiempo) para evitar concepciones y nacimientos de niños deformes.


En el mundo moderno también está presente la mentalidad eugenésica. Entre los que la han promovido encontramos el nombre de Charles Darwin, una dimensión poco conocida del famoso padre del evolucionismo.


Charles Darwin (1809-1882), al final de su obra "The Descent of Man and Selection in Relation to Sex" (en español, "El origen del hombre y la selección en relación con el sexo", publicada en 1871), se extrañaba de que en las granjas se seleccionara con técnicas más o menos eficaces (para aquella época) a los mejores animales a la hora de lograr nuevas concepciones, y de que no se hiciera algo parecido entre los seres humanos.


Con esas palabras, insinuaba, tímidamente, que sería oportuno encontrar maneras eficaces para lograr en el mundo humano buenos nacimientos (de sujetos sanos), y evitar los malos.


Una de las principales promotoras de la píldora anticonceptiva, Margaret Sanger (1879-1966), hizo suyo el eugenismo al proponer acciones concretas para que se impidiese el nacimiento de hijos en ciertas categorías de personas que podrían empeorar la raza (por ejemplo, los enfermos mentales, los criminales, las prostitutas, etcétera).


La mentalidad eugenésica se desarrolló y se consolidó con la elaboración de nuevas técnicas de esterilización. Hubo países que aplicaron, en diversos momentos del siglo XX, programas concretos para esterilizar a miles de personas de determinadas categorías (dementes, subnormales, etcétera), en muchos casos sin el consentimiento de los interesados o de sus familiares.


Es especialmente conocido el caso de la Alemania nazi y sus planes de esterilizar e incluso promover el aborto para ciertas razas o para grupos concretos de seres humanos. Pero también hay que recordar las miles de esterilizaciones que se llevaron a cabo en Estados Unidos o en Suecia durante el siglo XX. En este último país, se calcula que fueron esterilizados, entre 1935 y 1996, unos 230 mil minusválidos y personas declaradas "asociales".


En algunos países la mentalidad eugenésica se ha consolidado en modos de actuar que llevan a acoger a los sanos y "mejores", mientras que son rechazados o eliminados los enfermos e "inferiores" antes de nacer, si bien hay que reconocer serios esfuerzos por mejorar la reinserción social de los hijos no sanos una vez que han nacido.

 

Para que no haya más hijos enfermos o discapacitados, se buscan medios concretos que impidan la concepción (aquí entrarían los anticonceptivos) o incluso el aborto si ya inició la vida de un ser humano declarado "defectuoso".


Para conocer la situación respecto a los abortos mal llamados eugenésicos, ayudaría mucho tener buenas estadísticas sobre los embriones y fetos abortados por tener ciertas anomalías genéticas o deformaciones físicas. En muchos de esos casos se usa un eufemismo lleno de falsedad: se habla de "abortos terapéuticos". Sabemos, en realidad, que nunca puede ser considerado un acto terapéutico el que implica eliminar al paciente para decir que así hay menos enfermos...


Todo lo dicho se aplica, como dijimos, a la anticoncepción, en cuanto se pide o se sugiere a las parejas que pueden tener un hijo con defectos más o menos serios (o simplemente con características no deseadas) que eviten su concepción.

 

Ello se persigue de un modo radical a través de la esterilización irreversible, pero también con el uso de anticonceptivos, que permiten a cada miembro de la pareja, en caso de viudez o de ruptura, mantener disponible la propia fecundidad para futuras relaciones sexuales con otras personas.


La mentalidad eugenésica no se ha limitado a la esterilización, al uso de anticonceptivos y al aborto. Con el recurso a diversas técnicas de fecundación artificial resulta posible conocer el ADN de los hijos a través del diagnóstico preimplantatorio. Aquellos embriones que serían sanos tendrán mayores posibilidades de ser escogidos y transferidos al seno materno. Los que sean declarados defectuosos serán, en la mayoría de los casos, abandonados o destruidos.


La esterilización de personas "imperfectas", el aborto selectivo de hijos "sin cualidades", el uso de la fecundación artificial y de los diagnósticos prenatales o preimplantatorios con fines eugenésicos, son el último fruto de una larga tradición: la de quienes buscan conseguir un hijo según sus deseos al impedir la concepción o el nacimiento de los hijos que no lleguen a satisfacer esos deseos.

 

 

 


Un vilinista en una estación del metro

Un hombre se sentó en una estación del metro de Washington a tocar el violín. Durante tres cuartos de hora interpretó algunas de las obras más complejas que se hayan escrito, en un violín de 3.5 millones de dólares. La gente apurada para llegar a su trabajo, apenas si lo notó

 

http://www.yoinfluyo.com/media/mp3/ojo/ojo_22abr10.mp3



¿De veras es la peor crisis de la Iglesia?

 
Por: Fernando Sánchez Argomedo

abril / 2010

 

Hay ocasiones que al leer a algunos columnistas que desvelan un extraño odio y rencor hacia la Iglesia Católica, me acuerdo de mi infancia y la que viven hoy mis hijos.

 

Cuando somos niños y no alcanzamos a entender todo, pareciera que lo que sucede en nuestro entorno –dado que aún no entendemos muchas cosas– es único y dramático, pareciera a veces que el mundo estuviera apunto de desaparecer; eso se llama ignorancia.

 

Sin embargo, cuando crecemos, entendemos que el mundo no se acaba tan rápido como pensamos ni las cosas son tan determinantes y dramáticas como las veíamos cuando éramos ignorantes.

 

En este sentido, más que coraje me da un poco de pena ver la gran ignorancia de muchos "intelectuales", que "profetizan" que con los recientes acontecimientos que han salido a la Luz sobre la Iglesia Católica, después de 2 mil años de historia ésta pudiera desaparecer.

 

Para poder comprender lo anterior habría que caer en la cuenta de que la Iglesia Católica no se fundó ayer y que tampoco fue fundada por seres humanos, sino por Dios mismo en la persona de Jesucristo.

 

Entiendo que para muchos éstas sean palabras extrañas y alejadas de lo que vemos y palpamos. Efectivamente, habrá que reconocer que para poderlo entender se requiere de Fe, la cual no estamos todos obligados a tener, pero que no por ello no existe. El asunto es que la Fe existe y para entender en toda su dimensión a Iglesia Católica fundada por Cristo, se requiere de ella.

 

En este sentido, ni el gran problema de la Iglesia actual, ni cualquier otro, harán que desaparezca ni evitarán que siga cumpliendo con su misión. Y la noticia para todos aquellos fatalistas que quisieran ver a una Iglesia derrotada es que se mantendrá en pie durante todos los años en que exista la humanidad.

 

Para quien conoce la historia de la Iglesia Católica, los sucesos que la aquejan y la angustian, no son ni los peores ni los más terribles de su existir, ya que ha habido hombres que desde su cabeza, incluso como Papas, no han sabido honrar su misión, ni han sido el mejor testimonio de lo que se predica.

 

Lo que sí es claro, es que a pesar de esas personas, la Iglesia Católica sigue en pie más firme que nunca, ya que en cada momento de crisis han existido mujeres y hombres que, desde la Fe y con su testimonio de vida, reafirman el mensaje original del Fundador.

 

Lo que sucede hoy es que esos hombres y mujeres que sí existen, que sí son muchos, y que sostienen el mensaje del Fundador con su testimonio de vida, no son, desafortunadamente, noticia relevante para nuestra sociedad actual.

 

Vamos, para entender que esto no es nuevo, habrá que remontarnos a los momentos mismos de su Fundación, cuando se dio su primera crisis, ni más ni menos el día de la Crucifixión de Jesucristo, misma que los católicos acabamos de conmemorar.

 

Imaginen la escena: el Mesías "muerto", un traidor que formaba parte del primer círculo del Fundador –Jesús– y otros timoratos que no fueron capaces de reconocer en público que eran sus seguidores. No cabe la menor duda de que esta Iglesia, desde la perspectiva humana, jamás habría aparecido, subsistido y mucho menos se hubiera extendido al grado de formar una civilización.

 

Sin embargo, hubo mujeres y hombres que entendieron el mensaje de Fe y otros a los que se les abrió el entendimiento, que se lanzaron a la gran empresa de llevar el mensaje Evangélico y expander la Iglesia hasta lo que hoy conocemos.

 

No debemos olvidar que quienes constituimos la Iglesia, desde la jerarquía hasta los laicos, vivimos inmersos en un mundo que hoy se debate entre lo verdadero y lo falso, lo humano y lo material, alejándose de su naturaleza. Por eso, no nos debe extrañar que el homosexualismo, la pederastia y el materialismo ataquen también a las personas que la conforman.

 

Si los hombres y las mujeres que se comprometen a seguir los principios, están sufriendo estas caídas, imaginemos cómo estará la otra gran parte de nuestro mundo del que pocos se ocupan.

 

Tiempos de crisis, tiempos de mujeres y de hombres audaces que son capaces, desde la Fe, no sólo de remontar sino de refundar ese espíritu y esos principios Evangélicos y humanos, que a muchos les estorban hoy en día.

 

 

 



domingo, 11 de abril de 2010

Impactante historia de la vida real

 
La nieta cuenta la triste historia del matrimonio de sus abuelos.
 
Cuando llegue a casa esa noche mientras mi esposa servía la cena, la tome de la mano y le dije: tengo algo que decirte. Solo se sentó a comer en silencio. Yo podía observar el dolor en sus ojos.
De pronto  ya no sabía como abrir mi boca. Pero tenía que decirle lo que pensaba. Quiero el divorcio......le dije lo más suave que pude.

Mis palabras parecieron no molestarle. Al contrario, muy tranquilamente me pregunto, ¿por qué?

Evite su pregunta con mi silencio, esto le hizo enfurecer. Tiro los utensilios y me grito, ¡no pareces hombre! Esa noche, ya no hablamos más. Ella lloraba en silencio. Yo sabía que quería saber que le había pasado a nuestro matrimonio. Pero yo no hubiera podido darle una respuesta satisfactoria. Mi corazón ahora le pertenecía a Eloísa. Ya no la amaba, solo me daba lástima.

Con un gran sentido de culpa, redacte un acuerdo de divorcio en el que le daba nuestra casa, nuestro auto y un 30% de las acciones de mi empresa

Después de leerlo ella lo rompió en pedazos. La mujer que había estado diez años de su vida conmigo ahora era una extraña. Me sentí mal por todo ese tiempo y energía que desperdicio conmigo. Todo eso que yo nunca le podría reponer. Pero ahora ya no había marcha atrás, yo amaba a Eloísa. Por fin mi esposa soltó el llanto frente a mí, eso era lo que yo esperaba desde el principio. Verla llorar me tranquilizaba un poco, ya que la idea del divorcio que me preocupaba tanto ahora era más clara que nunca.

El siguiente día, llegue a casa muy tarde y ella estaba en la mesa escribiendo algo. Yo no había cenado, había pasado un día muy intenso con Eloísa y tenía más sueño que hambre y mejor me retire a dormir.

Desperté en la madrugada, ella todavía estaba escribiendo. La verdad no me importo y solo me acomode de nuevo en cama y seguí durmiendo.

En la mañana me presento sus condiciones para aceptar divorciarse: No quería nada de mí, pero necesitaba un mes antes de firmar el divorcio, me pidió que en ese mes tratáramos de vivir una vida lo más normal posible. Sus razones eran simples: nuestro hijo tenía unos exámenes muy importantes en este mes y no lo quería mortificar con la noticia del matrimonio frustrado de sus padres.

Esto era algo en lo que yo también estaba de acuerdo. Pero había más, me pidió que me acordara como la cargue el día de nuestra boda.

Quería que cada día de este mes, la cargara de nuestro cuarto hasta la puerta de la casa....... pensé que se estaba volviendo loca. Pero decidí aceptar este raro requisito con tal de que este mes pasara sin más peleas o malos momentos.

Le platique a Eloísa de las condiciones que puso mi esposa......se rio bastante y pensó que era muy absurdo. Dijo en tono burlón: no importa los trucos que se invente, tiene que aceptar la realidad que se van a divorciar.

Desde que le exprese mis intenciones de divorcio mi esposa y yo no teníamos ningún contacto íntimo. El primer día que la cargue se me hizo un poco difícil. Nuestro hijo nos vio y aplaudió de felicidad al vernos y dijo, papa me da gusto que quieras mucho a mi mama. Sus palabras me causaron un poco de dolor. Desde nuestra habitación hasta la puerta de enfrente camine como diez metros con ella en mis brazos. Ella cerró sus ojos y me dijo al oído que no le dijera al niño del divorcio. Me sentí muy incomodo, la baje y ella camino a tomar el autobús para ir a trabajar. Yo maneje solo a mi trabajo.

El segundo día fue un poco más fácil. Ella se recargo ligeramente en mi pecho. Podía oler la fragancia de su blusa. Me di cuenta que desde hace tiempo no le había puesto mucha atención a esta mujer. Me di cuenta que ya no era tan joven, había un poco de arrugas en su cara, su pelo ya mostraba canas. Ese era el precio de nuestro matrimonio. Por un minuto me pregunte que si yo era el responsable de esto.

A el cuarto día, cuando la cargue. Sentí que regresaba un poco de intimidad. Esta era la mujer que me había dado diez años de su vida.

El quinto y sexto día, me di cuenta que el sentimiento crecía otra vez. No le platique nada de esto a Eloísa. Conforme los días pasaban se me hacia mas fácil cargarla. Quizás el ejercicio de hacerlo me estaba haciendo más fuerte.

Una mañana la vi que estaba buscando un vestido para ponerse, pero no encontraba nada que le quedaba. Solo suspiro y dijo, todos mis vestidos me quedan grandes. Es ahí donde me di cuenta que por eso se me hacía muy fácil cargarla. Estaba perdiendo mucho peso, estaba muy pero muy delgada.

De repente entendí la razón......estaba sumergida en tanto dolor y amargura en su corazón. Inconscientemente le toque la frente.

Nuestro hijo entro en ese momento y dijo, Papa es tiempo que cargues a mama. El ver a su papa cargar a su mama todos los días se le había hecho costumbre. Mi esposa le dio un fuerte abrazo. Yo mejor mire hacia otro lado por temor a que esta conmovedora imagen me hiciera cambiar de planes. Entonces la cargue, y empecé a caminar hacia la puerta, su mano acaricio mi cuello, y yo la apreté fuerte con mis brazos, justo como el día que nos casamos.
Pero su estado físico me causo tristeza. En el último día, cuando la cargue sentí que no me podía ni mover. Nuestro hijo ya se había ido a la escuela. La abrasé fuerte y le dije, nunca me di cuenta que a nuestra vida le hacía falta algo así.

Me fui a trabajar.....salte fuera de mi auto sin poner llave a la puerta. Temía que cualquier momento podría cambiar de opinión.....subí las escaleras, Eloísa abrió la puerta y le dije, Lo siento mucho pero ya no me voy a divorciar.

No podía creer lo que le estaba diciendo, hasta me toco la frente y me pregunto si tenía fiebre. Quite su mano de mi frente y le dije de nuevo. Lo siento Eloísa, ya no me voy a divorciar. Mi matrimonio era muy aburrido porque ni ella ni yo supimos apreciar los pequeños detalles de nuestras vidas. No porque ya no nos amaramos.   Ahora me doy cuenta que cuando nos casamos y la cargue por primera vez esa responsabilidad es mía hasta que la muerte nos separe.
 
Eloísa en este momento salió del shock y me dio una fuerte bofetada, y llorando cerro su puerta. Corriendo baje las escaleras y me fui de ahí.

Pare en una florería, ordene un bonito ramo para mi esposa. La chica me pregunto que le ponía a la tarjeta. Sonreí y escribí, " siempre te llevare en mis brazos hasta que la muerte nos separe"

Esa noche cuando llegue a casa, con las flores en mis manos y una sonrisa en mi cara, subí a nuestro cuarto........solo para encontrar a mi esposa en su cama.....Muerta

Los pequeños detalles es lo que de verdad importa en una relación. No la mansión, el carro, propiedades o dinero en el banco. Estos crean un falso sentido de felicidad que no lo es todo. Mejor encuentra tiempo para ser el amigo de tu esposo o esposa, y tómense todo el tiempo necesario con esos pequeños detalles que hacen la diferencia. Que tengan un feliz matrimonio

Si no compartes este correo nada te pasara

Pero si decides compartirlo, quizás salves un matrimonio

Muchos de los fracasos en la vida le sucede a gente que no se da cuenta lo cerca que estaban del éxito cuando se dieron por vencidos.
 
 

 
 
 
 
 
 

 
 

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