Por: Jesús Caudillo
Noviembre / 2010
La noche del 15 de septiembre, ambos se apersonaron en Palacio Nacional para celebrar el Grito de la Independencia. Felipe Calderón, presidente de la República, había invitado a sus predecesores –los que quisieron, claro– a festejar en común el bicentenario del inicio de la gesta de Independencia. Al evento acudieron el detestado y muy activo Carlos Salinas de Gortari, y el todavía muy popular guanajuatense, Vicente Fox Quesada.
La cordialidad que imperó en la noche fue el preludio para la guerra que ha llegado y que escalará en intensidad. Felipe Calderón y Vicente Fox están enfrentados. Eso para nadie es un secreto. Sin embargo, ¿qué hay detrás del pleito que han iniciado estos personajes? ¿En qué lógica se inscribe el conflicto que deliberadamente ambos han decidido enfrentar?
El presidente Calderón se ha caracterizado por su gusto a ejercer un férreo control de tantas decisiones públicas como sea posible, incluso de algunas que no necesariamente le competen. Es así que desde 2006, ante la previsión de que Calderón ganara la Presidencia, algunas voces al interior del PAN advirtieron sobre un eventual arrebato del partido en el poder. Este arrebato lo haría el propio Calderón en caso de ser presidente de la República.
Así las cosas, la predicción se cumplió en 2007, cuando Germán Martínez fue impuesto como presidente del PAN. El entonces jefe de la Oficina de la Presidencia, Juan Camilo Mouriño, en conjunto con Jorge Manzanera, operaron el triunfo de Germán Martínez. Para entonces, Manuel Espino, Santiago Creel y el propio Vicente Fox, fueron desplazados por la llegada de la corriente calderonista a los puestos de decisión del PAN.
Todo cae por su propio peso, reza la sabiduría popular. Y sí. En 2009, ante el fracaso del PAN como gobierno y frente a los fallos de su estructura electoral, la promesa de guanajuatizar al país, que hiciera Germán Martínez, no se cumplió. Felipe Calderón, entonces, en julio de aquel año, decidió sacrificar a su discípulo. Germán Martínez renunció a la presidencia del PAN.
Acción Nacional vio cómo el presidente de su partido, por segunda vez en su historia, ambas bajo el gobierno de Calderón, era impuesto por el peso del poder. Así fue como César Nava llegó al cargo. Los grupos opositores al interior del PAN, entre los que se cuenta a Vicente Fox, a Manuel Espino y a Javier Corral, entre muchos otros liderazgos de peso, no encontraron cabida.
Mientras Calderón se afanaba en controlar el PAN, el presidente, de forma paralela, había llevado al gobierno federal, con el Ejército por delante, a la llamada lucha contra los cárteles de la droga. Al respecto, muchas voces se alzaron para opinar al respecto. Algunos afirmaban que se trataba de la mejor decisión que desde la Presidencia se pudo haber tomado.
Felipe Calderón acusó recibo del mensaje y el 27 de octubre pasado aseguró que Fox cometió muchas equivocaciones durante su gobierno y que si desde hace 10 años se hubiera luchado contra ese problema, la situación del país hoy sería completamente diferente.
Calderón le reclama a Fox no haber asumido su responsabilidad pública cuando podía. Sin embargo, el presidente se apoyó de muchos de los altos funcionarios que también participaron en el foxismo. Algunos de ellos siguen despachando en cargos de alto nivel sin resultados positivos.
Fox y Calderón enfrentados. ¿A razón de qué? La elección del nuevo dirigente del PAN, fingida o no, y la posterior elección de candidato a la Presidencia de la República por ese partido.
Felipe Calderón, desde la Presidencia, operando a través de los suyos para lograr el triunfo de Gustavo Madero o de Roberto Gil Zuarth. Da lo mismo, más allá de si el calderonismo está dividido en su interior. Vicente Fox, tratando de encontrar un nuevo sitio en la reconfiguración de la lógica partidista, apoyado de los de siempre: Santiago Creel y sus operadores ya conocidos.
A pesar de que se dice que Calderón busca colocar a Ernesto Cordero en la candidatura presidencial panista, lo cierto es que nada estará claro hasta haber pasado la aduana de la elección del presidente del PAN. ¿Con quién se la jugará Vicente Fox para la Presidencia en 2012? Hay quien dice que con Manuel Espino, aunque no existen certezas todavía.
Como sea, es previsible que el conflicto entre Calderón y Fox escale. La confrontación entre ambos se ha dado desde el inicio del actual sexenio y la ventaja la ha obtenido siempre Calderón. Habrá que ver en qué medida la coyuntura actual habrá de enfrentar a Fox y a Calderón. El intercambio de acusaciones es sólo una muestra de lo que en los pasillos políticos del PAN ya se mueve desde hace meses.

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