viernes, 25 de junio de 2010

Islam: el límite entre la religión y el fanatismo


 Marcela Méndez

junio / 2010
 

Luego de que el profeta Mahoma recibiera la iluminación a través del Arcángel San Gabriel y le fuera encomendada la tarea de difundir entre el pueblo las verdades de Alá, el elegido transmite el mensaje que le ha sido revelado de manera escrita, a través de el Sagrado Corán.

El Corán es el libro venerado por la mayor parte de los musulmanes, quienes memorizan al menos ciertas partes en su idioma original. Es la principal fuente de la religión, seguida por la Sunna o tradición, que son hechos y palabras de Mahoma narrados por sus contemporáneos; y la última fuente es el consenso de la comunidad.

Mahoma realizó las tareas de predicación como le fueron encomendadas por Alá, sin embargo, al momento de su muerte, en el año 632, el Islam se dividió en dos corrientes principales, que hasta la actualidad permanecen vigentes: Sunna y Shía.

En la primera, Sunna, se reconoce a los descendientes directos del profeta, los Califas y no existe el sacerdocio. En la segunda, Shía, se reconoce a los descendientes del yerno de Mahoma y sí existe un cuerpo sacerdotal, que es la ayatollah, y que son quienes convocan a la guerra santa. Estos últimos llegan al fundamentalismo de la religión para defenderla.

Los pilares de la religión

Son cinco los pilares que sostienen al Islam, y que no se limitan sólo al aspecto religioso, sino que también impregnan la vida social, a saber:

  1. La profesión de fe: consiste en que el creyente recite en los momentos más importantes de su vida, ante un testigo, que "Dios es Alá y Mahoma su profeta". Esta profesión de fe sirve también para aquéllos que quieren convertirse al Islam, pues basta su pronunciación para ser musulmán.
  2. Peregrinación a la Meca: el creyente que cuente con los medios, debe ir a la Meca por lo menos un vez en la vida.
  3. La plegaria ritual: durante cinco veces al día, los creyentes deben rezar una plegaria a Alá, de cara a la Meca.
  4. Limosna y Caridad: Los creyentes deben cumplir con una limosna que tiene dos modalidades. La primera es obligatoria y consiste en que todos los musulmanes aporten a los pobres y a la comunidad una décima parte de su capital. La segunda es voluntaria y se puede hacer cuantas veces quiera el practicante. 
  5. Ayuno en el mes del Ramadán: es el mes en el que comienza la revelación del Corán y durante el cual los creyentes deben ayunar y abstenerse de tener relaciones sexuales, fumar y beber.

Política

Una nación islámica se basa en cuatro premisas:

  1. Se juzga a través de la ley de Alá, el Corán.
  2. Los ciudadanos pueden o no ser musulmanes.
  3. El territorio puede ser islámico (lugares sagrados como la Meca y la Medina) y no islámico.
  4. Las autoridades principales son los califas, seguidos por los príncipes, el jeque, el alcalde y el imán. El Califa, según el Corán, debe ser obedecido siempre que no contradiga los principios del Islam.

Algunos datos...

El fanatismo religioso nace de la idea de defender la identidad cultural de un pueblo de las invasiones extranjeras, de ahí se desprenden el fundamentalismo y el terrorismo.

Sobrias y sencillas son las instrucciones que dicta el Corán, una de ellas es "no despiertes la codicia de tu vecino".

El término Yihad se refiere a la Guerra Santa, que se dice necesaria para consolidar el poder de la verdadera fe. Su propósito es extender la fe y defenderla: que el reino de Alá crezca y si es necesaria la guerra, la guerra es santa.

En la religión islámica no se puede representar a Alá como hombre, ya que sería rebajarlo a la condición humana, por ello se representa con motivos geométricos, símbolos, letras y jeroglíficos.

La mezquita es el templo sagrado del Islam, espacio de oración en el que no se encuentran imágenes o representaciones de Dios. Siempre están orientadas para que los creyentes recen de cara a la Meca.


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