miércoles, 21 de septiembre de 2011

¿Qué celebras tú el 14 de febrero?


Hay que rescatar un amor que dure, que resista, que no se rompa con el paso del tiempo.


Por: P. Mariano de Blas LC

 

El 14 de febrero se celebra el día del amor y la amistad. Lástima que una realidad tan hermosa se haya denigrado tanto. Porque hoy se llama amor a cosas sublimes y a cosas denigrantes. ¿Qué celebras tú el 14 de febrero?

Hay que rescatar el amor, ese valor maravilloso que existe en el mundo. Rescatar el verdadero amor en tantos noviazgos. Rescatar el auténtico amor en los esposos. Un amor que dure, que resista, que no se rompa con el paso del tiempo.

Y digo rescatar, porque se mezcla la perla con el barro, el egoísmo con el más puro amor. Y unos se quedan con el barro y otros se quedan con el amor. Por ello, hay que separar el oro del barro, hay que purificarlo. Porque el día que perdamos el amor, el día que no haya amor en la tierra, estaremos totalmente perdidos.

Todo depende de la fuente de ese amor, el corazón. Nadie da lo que no tiene. Si el corazón es limpio, si el corazón es puro, si el corazón está sano, el amor que de él proceda será auténtica perla, auténtico amor. Si el corazón está podrido, no podemos pedir que brote de él un amor auténtico sino puro egoísmo.

Preguntémonos: ¿Qué clase de amor es el que hay en nuestro corazón?

¿Dónde está el verdadero amor? Que me lleven allí, o me muero.

 

¿Quieres ser feliz?

 

Felices los que saben apreciar una sonrisa y olvidar un desprecio, porque su camino estará pleno de sol.

 

Por: Juan Rafael Pacheco

Fuente: Catholic.net


Hay quien piense que para ser feliz basta con ser Bill Gates o Carlos Slim, o quizás llamarse como un artista famoso. Sin embargo, ser feliz no es nada fácil. Parece mentira, pero es así. Ahora bien, todo depende de uno mismo.

Cuenta la leyenda que un hombre oyó decir que la felicidad era un tesoro. A partir de aquel instante comenzó a buscarla.

Primero se aventuró por el placer y por todo lo sensual, luego por el poder y la riqueza, después por la fama y la gloria, y así fue recorriendo el mundo del orgullo, del saber, de los viajes, del trabajo, del ocio y de todo cuanto estaba al alcance de su mano.

En un recodo del camino vio un letrero que decía: "Le quedan dos meses de vida."

Aquel hombre, cansado y desgastado por los sinsabores de la vida, sin haber logrado encontrar la felicidad, se dijo:

"Estos dos meses los dedicaré a compartir todo lo que tengo de experiencia, de saber y de vida con las personas que me rodean."

Y aquel buscador infatigable de la felicidad, sólo al final de sus días encontró que, dentro de sí mismo, en su interior, en lo que podía compartir, en el tiempo que dedicaba a los demás, en la renuncia que hacía de sí mismo por servir, estaba el tesoro que tanto había deseado.
Comprendió que para ser feliz se necesita amar; aceptar la vida como viene; disfrutar de lo pequeño y de lo grande; conocerse a sí mismo y aceptarse así como uno es; sentirse querido y valorado, pero también querer y valorar; tener razones para vivir y esperar… y también razones para morir y descansar.

Entendió que la felicidad brota en el corazón, con el rocío del cariño, la ternura y la comprensión. Que son instantes y momentos de plenitud y bienestar; que la felicidad está unida y ligada a la forma de ver a la gente y de relacionarse con ella; que siempre está de salida y que para tenerla hay que gozar de paz interior.

Finalmente descubrió que cada edad tiene su propia medida de felicidad y que sólo Dios es la fuente suprema de la alegría, por ser Dios amor, bondad, reconciliación, perdón y donación total.
Y en su mente recordó aquella sentencia que dice: "¡Cuánto gozamos con lo poco que tenemos, y cuánto sufrimos por lo mucho que anhelamos!"
Ser feliz, es una actitud.

Todos conocemos las bienaventuranzas, esas palabras tan hermosas que nos dijo Jesús en el Sermón de la Montaña. Sin embargo, no todos conocemos y practicamos las Bienaventuranzas del Siglo XXI:

·  Felices los que saben reírse de sí mismos, porque nunca terminarán de divertirse.

·  Felices los que saben distinguir una montaña de una piedra, porque evitarán muchos inconvenientes.

·  Felices los que saben descansar y dormir sin buscar excusas, porque llegarán a ser sabios.

·  Felices los que saben escuchar y callar, porque aprenderán cosas nuevas.

·  Felices los que son suficientemente inteligentes como para no tomarse en serio, porque serán apreciados por quienes los rodean.

·  Felices los que están atentos a las necesidades de los demás sin sentirse indispensables, porque serán portadores de alegría.

·  Felices los que saben mirar con seriedad las pequeñas cosas y con tranquilidad las cosas grandes, porque irán lejos en la vida.

·  Felices los que saben apreciar una sonrisa y olvidar un desprecio, porque su camino estará pleno de sol.

·  Felices los que piensan antes de actuar y rezan antes de pensar, porque no se turbarán en lo imprevisible.

·  Felices los que saben callar y ojala sonreír cuando se les quita la palabra, se los contradice o cuando les pisan los pies, porque el amor comienza a penetrar en su corazón.

·  Felices los que son capaces de interpretar con benevolencia las actitudes de los demás, porque conocen el valor de la caridad.

·  Felices los que saben reconocer al Señor en todo lo que encuentran, porque habrán hallado la paz y la verdadera sabiduría.

Si tienes fe en Dios, asume el compromiso de ser cada día más bueno, más humilde, más justo, y podrás cumplir todos los compromisos adquiridos. Él te apoyará y nunca estarás solo, y serás feliz en esta tierra, y lo que es mejor, en la vida eterna.




 

Nuestra vida

Por: Querien Vangal

 

Nuestra vida no es simplemente una serie de circunstancias, una serie de días que van pasando uno detrás de otro, sino que todos los días de nuestra vida son un don de Dios, no sólo para nosotros, sino sobre todo un don de Dios para los demás, para aquellos que viven con nosotros. Un don de Dios que requiere, por parte nuestra, reconocerlo y hacernos conscientes de que efectivamente es un regalo de Dios. Y permitir, como consecuencia, que en nuestro corazón haya un espíritu agradecido por el hecho de ser un don de Dios.

En la historia de la Iglesia, Dios nuestro Señor ha ido dando dones constantemente, y a veces Él se prodiga de una forma particular en algunas circunstancias, por lo demás muy normales, muy corrientes, pero que se convierten de modo muy especial en don de Dios para sus hermanos. Es Él quien decide dar hombres y mujeres a su Iglesia que ayuden a los demás a caminar, que ayuden a los demás a encontrarse más profundamente con Cristo; es Él quien decide hacer de nuestras vidas un don para los demás.

Ciertamente que esto requiere, por parte de quien toma conciencia de ser un don de Dios para los demás, una correspondencia. No basta con decir "yo me entrego a los demás", "yo soy un don de Dios para los demás", es necesario, también, estar conscientes de lo que por nuestra parte esto va a suponer. A veces podemos convivir con el don de Dios y no ser conscientes de que lo tenemos a nuestro lado y no ser conscientes de que Dios está junto a nosotros. Podemos estar conviviendo con el don de Dios y no reconocerlo.

Algo así les había pasado a Santiago y a Juan, los hijos de Zebedeo. A pesar de llevar ya tiempo con nuestro Señor, no habían captado el don de Dios. Tanto es así que, justamente después que Cristo les habla de pasión, de muerte y de resurrección, acompañados de su madre, llegan y le dicen a Jesús: "Queremos sentarnos uno a tu derecha y otro a tu izquierda". Cuando Jesús está hablando de renuncia, de entrega, de sacrificio, de redención, ellos le hablan a Cristo de dignidades, de cargos y de honores.

¡Qué misterio es el hecho de que se puede convivir con el don de Dios y, sin embargo, no reconocerlo! Nuestra vida puede ser una vida semejante a la de los hijos de Zebedeo, que tenían el don de Dios más grande -Cristo nuestro Señor-, y no lo habían reconocido.
El don de Dios, el Hijo de Dios caminaba con ellos, comía con ellos, dormía con ellos, les hablaba, les enseñaba, y ¡no lo habían reconocido! Es necesario tener los ojos abiertos y el corazón dispuesto a acoger el don de Dios, porque nos damos cuenta de que, no solamente Juan y Santiago no habían captado nada del don de Dios que era Cristo para sus vidas, tampoco nosotros mismos, muchas veces, lo hemos captado.

En este Evangelio encontramos una serie de características que tiene que tener nuestro corazón para ser capaz de reconocer el don de Dios: En primer lugar, estar dispuestos a servir a los demás; en segundo lugar, estar dispuestos a beber el cáliz del Señor, y en tercer lugar, estar dispuestos a ir con Cristo, como corredentores, por el bien de los demás.
Corredentor, compañero y servidor son las características del corazón que está dispuesto a reconocer el don de Dios y del corazón que está dispuesto a ser don de Dios para nuestros hermanos. A nosotros, entonces, nos correspondería preguntarnos: ¿Soy yo también corredentor? ¿Tomo yo como mía la misión de la Iglesia, la misión de Cristo, que es salvar a los hombres? ¿Soy compañero de Cristo, es decir, lo tengo frecuentemente en mi corazón, bebo su cáliz, comparto con Él todo? ¿Su vida es mi vida, sus intereses los míos, sus inquietudes las mías? ¿Soy servidor de los demás? ¿Estoy dispuesto a ser de los que sirven, de los que ayudan, de los que colaboran, de los que cooperan, de los que se entregan, de los que dan sin esperar necesariamente una recompensa?
Así como el Hijo del Hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida como rescate de muchos, ¿tenemos nosotros la conciencia de que éste debe ser el retrato de nuestra vida: corredentores, compañeros y servidores de Cristo? Esta conciencia, que nos convierte en don de Dios para los demás, es la que nos convierte en colaboradores, en ayuda y en camino de Dios para nuestros hermanos los hombres.

No soñemos pensando que simplemente porque los criterios del Evangelio más o menos se nos emparejen y estemos de acuerdo con ellos, ya por eso tenemos claro el don de Dios. Si no eres con Cristo corredentor, si no eres capaz de beber su cáliz y si no eres con Cristo servidor de tus hermanos, serás lo que seas, pero no me digas que has encontrado el don de Dios, porque te estás engañando.

Cuando el Señor nos llama a la fe cristiana, es para llenarnos de cosas cotidianas y normales, como es cada una de nuestras vidas. En lo cotidiano está el don, no tenemos que buscar cosas extraordinarias ni milagros ni cosas raras.

Pidámosle a Cristo que nos conceda abrir nuestro corazón al don de Dios, pero también pidámosle que nos permita abrir nuestro corazón para que también nosotros, corredentores, compañeros y servidores, sepamos ser don de Dios para los demás.

Mamá no me contó... todos esos "secretos"

Marcela Méndez

 

Por muy complicado que sea el tema sobre el que los pequeños inquieran, es necesario que los padres estén preparados y, sobre todo, que tengan las respuestas adecuadas, más aún cuando el tema que provoca las dudas es el de la sexualidad. En la actualidad, es grande la cantidad de padres que han perdido –o que han delegado, voluntariamente– su papel protagónico en la educación de los hijos, la educación sexual es ejemplo de ello.

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         POR QUÉ, POR QUÉ, POR QUÉ...

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Cuando somos pequeños, el conocimiento que tenemos sobre el mundo es prácticamente nulo. En una primera instancia, es gracias a nuestros sentidos que nos enteramos de lo que hay en nuestro entorno; gracias al tacto, oído, olfato, gusto y a la vista podemos ir aprendiendo de formas, colores y sabores.

La tarea de nuestros padres, entonces, es mantenerse en un estado de alerta permanente. ¡Vaya, se trata de conozcamos el mundo, pero cómo va uno a saber que con los enchufes no se juega!

Tiempo después nos llega la edad en la que ya no nos basta saber qué se siente cuando nuestra mano choca contra el viento mientras viajamos en el auto. Es necesario que sepamos el porqué de cada cosa.

Entonces los papás deben estar preparados para darnos las respuestas que pedimos. Desde por qué las aves vuelan y los peces no, hasta por qué el mundo está habitado por ellas y ellos, por qué nuestros cuerpos son diferentes y por qué van cambiando con el pasar de los años.

El estado de alerta de los padres –del que ya no pueden desprenderse– es también importante en esta etapa. ¿Y si los hijos buscan las respuestas que quieren en otro lado, y si ese otro lado no es el indicado o las respuestas que le dan no son las mejores?

Por eso, por muy complicado que sea el tema sobre el que los pequeños inquieran, es necesario que los padres estén preparados y, sobre todo, que tengan las respuestas adecuadas, más aún cuando el tema que provoca las dudas es el de la sexualidad.

En la actualidad, es grande la cantidad de padres que han perdido –o que han delegado, voluntariamente– su papel protagónico en la educación de los hijos, la educación sexual es ejemplo de ello. No es tarea exclusiva de los profesores orientar a los alumnos en el ejercicio sano de su sexualidad, más aún, no son ellos los que en primera instancia deban hacerlo. La tarea no puede ser tampoco de los medios de comunicación, de los amigos, de las publicaciones que en la calle se encuentran... las primeras respuestas deben venir de casa, y deben venir bien.

Para poder realizar con éxito esta tarea, es necesario, entre otras cosas, que los padres conozcan los materiales a los que sus hijos están expuestos, para saber así cómo orientar a los pequeños y evitar que éstos se confundan aún más.

 

MAMÁ NO ME CONTÓ...

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"Mamá no me había dicho nunca que la vida está llena de pequeños secretos. Por ejemplo, ¿para qué sirve el ombligo y por qué está ahí? ¿Por qué mamá está tan ocupada que nunca tiene tiempo para mí?" ¿Por qué tengo yo que ir al colegio si a mamá la expulsaron del suyo? El ratoncito Pérez, ¿se parece a mi dentista?"

Así es como empieza el libro "Mamá no me contó", de Babette Cole (1949), una filósofa, escritora e ilustradora británica que ha ganado fama gracias al humor ácido e irónico de sus obras. Babette Cole ha publicado más de 70 libros ilustrados, diseñado tarjetas de felicitación y realizado animaciones para la BBC.

La escritora de libros infantiles ha ganado fama en diversos países –como México y España–, pero también ha recibido críticas en lo que respecta al tratamiento de la información que hace sobre los temas de pubertad y sexualidad. Una de esas críticas fue hecha por una madre de familia mexicana, que se topó con "Mamá no me contó...".

El libro, que consta de 30 páginas, y que se define como "una traviesa mirada a los pequeños secretos de la vida con la genialidad de Babette Cole" fue adoptado por la Secretaría de Educación Pública e incorporado, en 2005, al catálogo de libros del Rincón de Lectura.

Según se informa en el sitio del Catálogo de los Libros del Rincón, "Mamá no me contó..." forma parte de la "Biblioteca de Aula, 2005". Fue repartido en cuarto grado de primaria, y el título se encuentra en las siguientes entidades federativas: Baja California, Campeche, Chiapas, Coahuila, Colima, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, México, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Veracruz y Zacatecas.

El material pertenece a la categoría "111-Narrativa de Misterio y de Terror", y a la serie "Pasos de Luna"; y en él, un niño afirma que su madre nunca le dijo que la vida estaba llena de "pequeños secretos", entonces plantea una serie de preguntas –que van desde por qué hay adultos que tienen "pelo" en la nariz y en las orejas pero no en la cabeza, hasta "por qué mamá y papá se encierran con llave en su dormitorio"– y, al final, el mismo niño concluye que se encuentra tranquilo, pues su madre le explicará todos esos secretos cuando llegue el momento.

El libro, que en una primera instancia pudiera parecer un buen material, contiene ilustraciones sugerentes, que corren el riesgo de provocar en los pequeños una mayor confusión a la que la edad de por sí les brinda; además de que con ilustración y texto, no da ni una sola respuesta.

Materiales como "Mamá no me contó..." exigen que los padres estén preparados para hablar de educación sexual. Con la finalidad de tener una orientación al respecto, Yolanda Estrada, cirujano dentista por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), maestra en Educación Familiar por la Universidad Panamericana (UP) y coautora de los libros "Conocer para Crecer" –en los que, entre otros, se aborda el tema de la sexualidad, pero desde un punto de vista humanista–, habló en entrevista para yoinfluyo.com sobre el libro ilustrado antes mencionado, sobre sus publicaciones y sobre la importancia de la educación sexual.

"Me preocupa que esté en el Rincón de Lectura un libro como este, que no da una respuesta para nada (...) y algunas ilustraciones me parecen bastante grotescas. No creo que el libro esté dando una respuesta a lo que el niño necesita saber en esta etapa (cuarto grado de primaria)", opinó Estrada sobre la publicación de Babette Cole.

Y con respecto a las imágenes y a los temas que el libro abarca, comentó: "lo que veo detrás del libro es la promoción de la ideología de género, que eso se ve sobre todo en cuatro ilustraciones, y creo que un niño de cuarto grado no tiene por qué verlo".

"También maneja una ilustración en la que, de alguna manera, se habla de adopción, pero no con lo que realmente implica adoptar un bebé; lo presentan ahí como si fuera uno a un escaparate a escoger el niño que quiere uno, ahí nos salimos de lo que es humano, de lo que es la esencia de la persona, que somos únicos e irrepetibles".

Como bien apunta Estrada, un libro no responde a todas las preguntas que los pequeños tienen, menos aún lo hace uno que encausa incorrectamente el pensamiento del niño. Es necesario, por ello, que tanto padres como profesores profundicen no sólo en el aspecto biológico de la sexualidad, sino también en los temas de lo que significa ser persona, y tener inteligencia y voluntad.

Estrada afirma que la finalidad de todo material que habla sobre educación sexual debe ser enseñar la verdad de lo que es la sexualidad, considerando todos los aspectos de la persona humana y dentro de un marco del amor.

En "Conocer para Crecer", una publicación que se divide en tres niveles, las autoras buscan enmarcar los temas en un contexto humanista, en el que se hable del amor y en el que se enseña la sexualidad como un valor integral de la persona.

La serie de tres libros busca que los niños, en un momento dado, tome decisiones correctas, teniendo una conciencia moral bien educada. "Conocer para crecer", de la editorial Trillas, puede ser encontrada en librerías como Cristal o El Sótano, así como en Trillas.

Educación sexual no es sólo la parte biológica, implica también hablar de autoestima, del valor de la persona, de la dignidad, de la libertad y de la responsabilidad, así como del amor. De este modo, el niño podrá tener una visión completa de lo que la sexualidad es en realidad, y podrá adquirir una madurez que le permita ejercer sana y conscientemente su sexualidad.

Estrada da algunos consejos que, como padre, uno debe tener en cuenta para tratar estos temas con los pequeños:

1.   Conocer a los hijos, y hacerles saber que son personas irrepetibles y valiosas

2.   Conocer la etapa evolutiva en la que se encuentran sus hijos (pues de ella depende la dosificación de la información).

3.   No huir a estos temas, hablar de manera natural de estos temas para que el niño no se asuste.

4.   Anticiparlo a los cambios para que esté preparado.

5.   No olvidar que la piedra angular de la sexualidad debe ser el amor.

 

VIDEO:

"Mamá no me contó…": Preguntas en el aire.

http://www.yoinfluyo.com/index.php?option=com_hwdvideoshare&task=viewvideo&Itemid=228&video_id=675

 

jueves, 8 de septiembre de 2011

Nueva fórmula: "llorar, besar, fumar y engolar"

 

Por Federico Müggenburg

Agosto de 2011

 

Los días que estamos viviendo traen novedades nunca imaginadas en la vida social y política del país. Una de las sorpresas mayúsculas se está produciendo en torno al surgimiento del llamado "Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad", que encabezan el poeta Javier Sicilia Zardain, el abogado Emilio Álvarez (Icaza) Longoria, la señora Clara Jusidman y el sacerdote Miguel Concha Malo O.P., entre otros.

La principal nota que atrae la atención se refiere a su "capacidad" de convocatoria con los medios  de comunicación masiva, lo que quizá se debe a que han logrado "encuentros" con el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo, faltando por el momento su cita con el Poder Judicial y quizá se animen a ir con la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago).

En esta escenificación de "encuentros" hay aspectos de forma y de fondo. En cuanto a la forma, destacan los recintos en los que se reúnen, el Patio Principal del Castillo de Chapultepec, importante museo de historia. Algunos han explicado que ahí es menos problemática la seguridad de los asistentes, lo que no sería factible en el Museo de Antropología.

Otros aspectos de la forma son: la vestimenta folclórica del protagonista Javier Sicilia (lo comparan con el personaje del cine, Indiana Jones), con variados amuletos colgados al cuello, facilidad para llorar lágrimas sentidas, capacidad para expresar afecto por medio de abrazos y besos, (en la mano a las mujeres y en el carrillo a los hombres), compulsión por fumar a pesar de ser recintos donde está prohibido, uso de lenguaje soez y típico engolamiento de la voz. Tal vez con ello se está configurando una "nueva fórmula de hacer política" en el país.

Claro que mientras más discursos lee y más declaraciones pronuncia sobre los más variados temas, necesita que el abogado Emilio Álvarez, tenga que explicar algunos aspectos de lo que quiso decir.  El poeta Sicilia, se ha convertido en un "invitado a modo", en el actor conveniente para resaltar necesidades de todos los ámbitos agobiados por las injusticias en el país.

Ha empezado con su propio hijo y otras víctimas de la delincuencia organizada; siguió con muertos de accidentes diversos; indígenas de Michoacán que quieren proteger sus bosques; la Asociación estudiantil de la Universidad de Guadalajara, con un pasado histórico muy sangriento pero urgida de mayor presupuesto,  -le otorgaron el premio "Corazón de León"-; más todo lo que vendrá cuando la tentación de figurar en posiciones electorales de importancia, gubernatura o senaduría; e incluso la postulación al Premio Nobel de la Paz, que ya andan moviendo algunos de sus socios. Otros lo empiezan a considerar el Gandhi, el Luther King o el Pérez Esquivel autóctono.

En cuanto al fondo: es necesario reconocer núcleos de verdad en lo que ha ido planteando, pero es notable la opacidad en el señalamiento de que el 80 por ciento de las víctimas son los delincuentes del narco-secuestro luchando por subordinaciones y controles entre ellos mismos.  (El Ejército  les ha descubierto 778 campos de entrenamiento).  El señalamiento de "cómplices" a los poderes públicos a quienes exige pedir "perdón". Llama la atención su iracunda reacción ante el señalamiento del Almirante Mariano Saynez, Secretario de Marina, "Los grupos delictivos tratan de manchar el prestigio y buen nombre de las instituciones utilizando a 'grupos ciudadanos' y la bandera de los derechos humanos, con el fin malévolo de obstruir la participación de las mismas en su contra y así tener el campo abierto a la maldad".

Atribuyen al gobierno de Felipe Calderón, las más de 40 mil muertes que se han producido en los últimos cinco años por la lucha intercárteles  y mantienen ¡total silencio! ante los más de 70 mil asesinatos de no nacidos,  que en sólo dos años se han realizado en las clínicas del Distrito Federal, por "la iniciativa legal" de Marcelo Ebrard, en el marco de los llamados "derechos sociales".

Por otra parte en años recientes han surgido muchas asociaciones que denuncian y realizan inmensas manifestaciones, produciendo estadísticas confiables, sin pretender el "monopolio de la representación ciudadana". Algunos ejemplos: "Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad A.C.", "México Unido contra la Delincuencia", "Asociación Alto al Secuestro", "Movimiento Blanco", "Sistema de Observación para la Seguridad Ciudadana", "Instituto Ciudadano de Estudios de la Criminalidad Organizada A.C.", "Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal", "Observatorio Nacional Ciudadano de la Seguridad, la Justicia y la Legalidad".

Los publicistas de Sicilia y sus socios, parecen tener una marcada connotación ideologizada que reúne a los seguidores de la "gobernanza global socialdemócrata" con las secuelas "teofánticas" promovidas por los obispos Méndez Arceo, Samuel Ruíz y Raúl Vera. Basta tomar dos muestras de las revistas del poeta: en "Ixtus" ya desaparecida, número 15, de diciembre de 1995, en donde  Guillermo Schulenburg, el abad incrédulo, niega la existencia de san Juan Diego, y el milagro Guadalupano y en la nueva "Conspiratio", número bimestral 11, de 2011,  toda dedicada  a la homosexualidad, en convergencia con las posiciones del obispo de Saltillo, Raúl Vera.

Sicilia es presentado por sus panegiristas como "cristiano", seguidor de las teorías de Gandhi, Lanza del Vasto, Iván Illich y Jaques Ellul,  confeccionando un "credo ecléctico", bastante alejado del credo católico, apostólico y romano. Como muestra, una frase de su colaboración en la revista Proceso No. 1626,  exaltando sendos homenajes habidos en Cuernavaca y San Cristóbal de las Casas, a fines de 2007: "Illich y Aubry bebían de las fuentes anarquistas del evangelio". ¡Sic!